Los signos y síntomas de la enfermedad mental pueden variar según el trastorno, las circunstancias y otros factores. Los síntomas de la enfermedad mental pueden afectar las emociones, los pensamientos y las conductas.

Algunos ejemplos de los signos y síntomas son los siguientes:

  • Sentimientos de tristeza o desánimo
  • Pensamientos confusos o capacidad reducida de concentración
  • Preocupaciones o miedos excesivos o sentimientos intensos de culpa
  • Altibajos y cambios radicales de humor
  • Alejamiento de las amistades y de las actividades
  • Cansancio importante, baja energía y problemas de sueño
  • Desconexión de la realidad (delirio), paranoia o alucinaciones
  • Incapacidad para afrontar los problemas o el estrés de la vida diaria
  • Problemas para comprender y relacionar las situaciones y las personas
  • Abuso de drogas o alcohol
  • Cambios importantes en los hábitos alimentarios
  • Cambios en el deseo sexual
  • Exceso de enojo, hostilidad o violencia
  • Pensamiento suicida

En ocasiones, los síntomas de un trastorno de salud mental se manifiestan con problemas físicos, como dolor abdominal, dolor de cabeza u otros dolores sin causa aparente.

Cuándo consultar al médico

Si experimentas alguno de los signos o síntomas de una enfermedad mental, consulta con un profesional de atención médica primaria o un especialista en salud mental. La mayor parte de las enfermedades mentales no mejoran por sí solas y, sin tratamiento, pueden empeorar con el tiempo y ocasionar problemas graves.

Si tienes pensamientos suicidas

Los pensamientos y los comportamientos suicidas son frecuentes en algunas enfermedades mentales. Si crees que puedes llegar a lastimarte o intentar suicidarte, pide ayuda sin demora:

  • Llama al 911 o al número local de emergencias de inmediato.
  • Llama al especialista en salud mental.
  • Llama a una línea directa de atención al suicida. En los EE. UU., llama a la National Suicide Prevention Lifeline (Línea Nacional de Prevención del Suicidio) al 1-800-273-TALK (1-800-273-8255).
  • Busca ayuda de tu médico de atención primaria u otro profesional de salud.
  • Acude a un amigo cercano o a un ser querido.
  • Ponte en contacto con un pastor, un líder espiritual u otra persona de tu comunidad religiosa.

Los pensamientos suicidas no se pasan por sí solos, así que busca ayuda.

Cómo ayudar a un ser querido

Si un ser querido muestra signos de enfermedad mental, mantén una conversación abierta y sincera con él y hazle saber tus preocupaciones. Puede que no logres obligar a alguien a que busque atención profesional, pero sí puedes ofrecerle apoyo y aliento. Además, puedes ayudar a tu ser querido a encontrar un profesional de salud mental calificado y solicitar una consulta. Incluso podrás acompañarlo a la consulta.

Si tu ser querido se ha hecho daño a sí mismo o está en riesgo de hacerlo, llévalo al hospital o llama a la atención de urgencia.

Oct. 13, 2015