El síndrome de Lynch es hereditario y tiene un patrón de herencia autosómico dominante. Esto quiere decir que si un padre es portador de un gen de la mutación para el síndrome de Lynch, hay un 50 por ciento de posibilidades de que la mutación se trasmita a los hijos. El riesgo del síndrome de Lynch es el mismo, sin importar si el portador del gen de esa mutación es la madre o el padre o si el bebé es varón o mujer.

Cómo producen cáncer las mutaciones genéticas

Los genes heredados en el síndrome de Lynch normalmente son responsables de corregir errores en el código genético (genes reparadores de inconsistencias).

Tus genes tienen ADN que contiene las instrucciones para cada proceso químico del organismo. A medida que las células crecen y se dividen, hacen copias del ADN, por lo que no es poco frecuente que ocurran algunos errores menores.

Las células normales tienen mecanismos para reconocer los errores y repararlos. Sin embargo, las personas que heredan uno de los genes anormales asociados al síndrome de Lynch no tienen la capacidad de reparar esos errores menores. Una acumulación de esos errores produce daños genéticos cada vez mayores dentro de las células y, finalmente, pueden hacer que las células se conviertan en cancerosas.

March 13, 2015