Tratamientos y medicinas

Escrito por personal de Mayo Clinic

A medida que la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes progresa, la parte de la articulación que tiene forma esférica (cabeza del fémur) se debilita y se fractura, lo que hace que se pierda su bonita forma redondeada. El objetivo del tratamiento es mantener la cabeza del fémur lo más redonda posible.

Generalmente, los niños menores de 6 años no necesitan cirugía. Todavía les falta mucho por crecer, por lo que la cabeza del fémur tiene más tiempo para reparar el daño causado por la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes. La mayoría de este grupo de menor edad se cura bien con tratamientos conservadores.

Terapia

Si tu hijo tiene menos de 6 o 7 años, es posible que el médico solo recomiende la observación y un tratamiento sintomático que comprenda estirar, restricciones para correr y saltar y tomar medicamentos según sea necesario. Otros tratamientos no quirúrgicos son los siguientes:

  • Fisioterapia. A medida que la cadera se endurece, los músculos y los ligamentos que la rodean pueden acortarse. Los ejercicios de estiramiento pueden ayudar a mantener la cadera más flexible y en su cavidad.
  • Muletas. En algunos casos, es probable que tu hijo tenga que evitar soportar peso en la cadera afectada. Usar muletas puede ayudar a proteger la articulación.
  • Tracción. Si tu hijo tiene un dolor intenso, es posible que un período de reposo y la tracción ayuden. La tracción consiste en una fuerza que tira constante y suavemente de la pierna de tu hijo.
  • Yesos. Para que la cabeza del fémur se mantenga en lo profundo de su cavidad, es posible que el médico recomiende un tipo especial de yeso para piernas que las mantiene bien separadas de cuatro a seis semanas. Pasado este tiempo, a veces se usa un dispositivo de inmovilización de noche para mantener la flexibilidad de la cadera.

Cirugía

La mayoría de los tratamientos ortopédicos para la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes están destinados a mejorar la forma de la articulación de la cadera para prevenir la artritis en el futuro.

  • Liberación de contracturas. Los niños que tienen la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes con frecuencia prefieren mantener la pierna cruzada. Esto tiende a acortar los músculos y los tendones cercanos, lo que puede hacer que la cadera se hunda (contractura). La cirugía para alargar estos tejidos puede ayudar a recuperar la flexibilidad de la cadera.
  • Realineación articular. Se ha demostrado que la realineación de la articulación hace que se le devuelva una forma más normal a la articulación de la cadera en niños mayores a 6 u 8 años. Esto comprende la realización de cortes quirúrgicos en el fémur o en la pelvis para realinear las articulaciones. Se mantiene a los huesos en su lugar con una placa mientras el hueso se cura.
  • Extracción del exceso de hueso o de cuerpos sueltos. En niños mayores con movimientos limitados y que provocan dolor, cortar el exceso de hueso alrededor de la cabeza del fémur o reparar el cartílago dañado puede facilitar el movimiento y aliviar el dolor. Los trocitos de hueso o colgajos de cartílago desgarrado se pueden quitar.
  • Reemplazo articular. Los niños que han tenido la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes a veces necesitan someterse a una cirugía de reemplazo de cadera en el futuro. Estas cirugías pueden ser complicadas, ya que presentan un mayor riesgo de fractura de hueso y de lesión a los nervios.
May 30, 2014