Los riesgos de la presión arterial alta aumentan con el tiempo

La suba de la presión sanguínea relacionada con el estrés puede ser dramática. Pero una vez que desaparece lo que causaba el estrés, la presión sanguínea vuelve a su nivel normal. Pero aun las subas temporarias en la presión sanguínea — si ocurren lo suficientemente a menudo — pueden dañar los vasos sanguíneos, el corazón y los riñones de manera similar a como lo hace la presión arterial alta a largo plazo.

Además, si reaccionas al estrés fumando, bebiendo demasiado alcohol o consumiendo comida que no es saludable, aumentas el riesgo de que te suba la presión sanguínea, o sufras un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular.

Las actividades que reducen el estrés pueden hacer bajar la presión sanguínea

Mientras que reducir el estrés puede no reducir directamente la presión sanguínea a largo plazo, usar estrategias para controlar el estrés puede mejorar tu salud de otras formas. Dominar las técnicas de control de estrés puede llevar a otros cambios del comportamiento, incluyendo aquellos que reducen la presión sanguínea.

Cuando busques maneras de controlar el estrés, recuerda que tienes muchas opciones, por ejemplo:

  • Simplifica tu agenda. Si te sientes con prisa constantemente, tómate unos minutos para revisar las tareas en el calendario. Busca actividades que te ocupen tiempo pero que no sean muy importantes para ti. Programa menos tiempo para ellas o elimínalas de tu lista de quehaceres.
  • Respira para relajarte. Hacer un esfuerzo consciente para respirar lenta y profundamente puede ayudar a relajarte.
  • Haz ejercicio. La actividad física es un destructor natural del estrés. Sólo debes asegurarte de tener la aprobación de tu doctor antes de empezar un nuevo programa de ejercicios, especialmente si te han diagnosticado presión arterial alta.
  • Prueba yoga y meditación. El yoga y la meditación no sólo pueden fortalecer tu cuerpo y ayudar a relajarte, sino que también puede reducir tu presión arterial sistólica en 5 milímetros de mercurio (mm Hg) o más.
  • Duerme bien. No dormir puede hacer que tus problemas parezcan peores de lo que realmente son.
  • Cambia tu perspectiva. Cuando te enfrentes a problemas, resiste la tendencia a quejarte. Reconoce cuáles son tus sentimientos sobre la situación, y luego concéntrate en encontrar soluciones.

El objetivo es descubrir qué es lo que funciona para ti. No tengas prejuicios, y anímate a experimentar. Escoge las estrategias, actúa, y empieza a disfrutar de los beneficios.

Oct. 03, 2015 See more In-depth