Los vasodilatadores tratan una variedad de trastornos, incluyendo la presión arterial alta. Conoce más sobre esta clase de medicamento.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Los vasodilatadores son medicamentos que abren (dilatan) los vasos sanguíneos. Afectan a los músculos en las paredes de tus arterias y venas, previniendo que los músculos se contraigan y las paredes se cierren.

Como resultado, la sangre fluye con mayor facilidad por tus vasos. Tu corazón no tiene que bombear tan rápido, lo que disminuye tu presión arterial.

Algunos fármacos utilizados para tratar la hipertensión, como los bloqueadores de los canales de calcio — que impiden la entrada del calcio a las paredes de los vasos sanguíneos — también dilatan los vasos sanguíneos. Sin embargo, los vasodilatadores que actúan directamente en las paredes de los vasos son hidralazina y minoxidil.

Los médicos prescriben vasodilatadores para prevenir, tratar o mejorar los síntomas en una variedad de trastornos, como:

  • Presión arterial alta
  • Presión arterial alta durante el embarazo o el parto (preeclampsia o eclampsia)
  • Insuficiencia cardiaca
  • Presión arterial alta que afecta las arterias en tus pulmones (hipertensión pulmonar)

Los vasodilatadores directos son medicamentos fuertes que por lo general se utilizan cuando otros medicamentos no han controlado tu presión arterial de forma adecuada.

Estos medicamentos presentan algunos efectos secundarios, algunos de los cuales requieren la ingesta de otros medicamentos para contrarrestar.

Los efectos secundarios incluyen:

  • Latidos rápidos del corazón (taquicardia)
  • Palpitaciones del corazón
  • Retención de líquidos (edema)
  • Náuseas
  • Vómito
  • Enrojecimiento
  • Dolor de cabeza
  • Crecimiento de vello excesivo
  • Dolor en articulaciones
  • Dolor en el pecho
June 10, 2016