El hombro rígido, también conocido como «capsulitis adhesiva», es una enfermedad que se caracteriza por rigidez y dolor en la articulación del hombro. Por lo general, los signos y síntomas comienzan de forma gradual, empeoran con el tiempo y luego se resuelven, generalmente en un plazo de uno a tres años.

El riesgo de que padezcas de hombro rígido aumenta si te estás recuperando de una enfermedad o procedimiento médico que impide que muevas el brazo, como un accidente cerebrovascular o una mastectomía.

El tratamiento del hombro rígido comprende ejercicios de amplitud de movimiento y, a veces, medicamentos corticoesteroides y anestésicos que se inyectan en la cápsula articular. En un pequeño porcentaje de los casos, se puede indicar una cirugía artroscópica para aflojar la cápsula articular y que pueda moverse con más libertad.

Es inusual que el hombro rígido se repita en el mismo hombro, aunque, en algunas personas, puede ocurrir en el otro hombro.

El hombro rígido generalmente se manifiesta lentamente y en tres etapas. Cada etapa puede durar meses.

  • Etapa de bloqueo motor. Cualquier movimiento del hombro genera dolor y las posibilidades de movimiento de esta parte del cuerpo comienzan a limitarse.
  • Etapa rígida. El dolor puede comenzar a disminuir durante esta etapa. Sin embargo, el hombro se torna rígido y es cada vez más difícil usarlo.
  • Etapa de descongelamiento. Las posibilidades de movimiento del hombro comienzan a mejorar.

Para algunas personas, el dolor es peor de noche e incluso, a veces, interrumpe el sueño.

Los huesos, ligamentos y tendones que forman la articulación del hombro están recubiertos en una cápsula de tejido conjuntivo. El hombro rígido ocurre cuando esta cápsula se engrosa y se tensa alrededor de la articulación del hombro, lo que limita el movimiento.

Los médicos no están seguros de por qué sucede en algunas personas, aunque es más probable que ocurra en personas que tienen diabetes o en aquellas que recientemente tuvieron el hombro inmovilizado durante un periodo largo, como ocurre después de una cirugía o una fractura en el brazo.

Algunos factores pueden aumentar el riesgo de tener hombro rígido.

Edad y sexo

Las personas mayores de 40 años, especialmente las mujeres, son más propensas a tener hombro rígido.

Inmovilidad o movilidad reducida

Las personas que han experimentado inmovilidad o movilidad reducida del hombro durante mucho tiempo corren mayor riesgo de tener hombro rígido. La inmovilidad puede ser el resultado de muchos factores, como:

  • Lesión del manguito de los rotadores
  • Quebradura de brazo
  • Accidente cerebrovascular
  • Recuperación de una cirugía

Enfermedades sistémicas

Las personas con determinadas enfermedades parecen ser más propensas a tener hombro rígido. Las enfermedades que pueden aumentar el riesgo son:

  • Diabetes
  • Tiroides hiperactiva (hipertiroidismo)
  • Baja actividad de la tiroides (hipotiroidismo)
  • Enfermedad cardiovascular
  • Tuberculosis
  • Enfermedad de Parkinson

Aunque primero puedes hacer una consulta con tu médico de cabecera, él te derivará a un médico especializado en medicina ortopédica.

Qué puedes hacer

Antes de la consulta, se recomienda que escribas lo siguiente:

  • Descripciones detalladas de tus síntomas
  • Información sobre problemas de salud que hayas tenido
  • Información sobre problemas de salud de tus padres o hermanos
  • Todos los medicamentos y suplementos dietéticos que tomes
  • Preguntas para hacerle a tu médico

Qué esperar del médico

El médico podría hacerte algunas de las siguientes preguntas:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿Hay alguna actividad que empeore tus síntomas?
  • ¿Alguna vez te lesionaste ese hombro? Si es así, ¿cómo?
  • ¿Tienes diabetes?
  • ¿Has tenido recientemente alguna cirugía o periodos de movimiento restringido de hombro?

Durante la exploración física, el médico puede pedirte que te muevas de ciertas maneras para determinar si hay dolor y evaluar tu amplitud de movimiento (amplitud de movimiento activa). Después, el médico podría pedirte que relajes los músculos, mientras él mueve tu brazo (amplitud de movimiento pasiva). El hombro rígido afecta a ambas amplitudes de movimiento, activa y pasiva.

En algunos casos, el médico puede inyectar en tu hombro un medicamento anestésico para determinar tu amplitud de movimiento pasiva y activa.

El hombro rígido suele diagnosticarse a partir de los signos y síntomas. Sin embargo, el médico puede sugerir pruebas de diagnóstico por imágenes (como radiografías o una resonancia magnética) para descartar otros problemas.

La mayoría de los tratamientos de hombro rígido comprende controlar el dolor de hombro y preservar tanta amplitud de movimiento en el hombro como sea posible.

Medicamentos

Los analgésicos de venta libre, como la aspirina y el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros) pueden ayudar a reducir el dolor y la inflamación asociados con el hombro rígido. En algunos casos, tu médico podría recetar medicamentos antiinflamatorios o analgésicos más fuertes.

Terapia

Un fisioterapeuta puede enseñarte ejercicios de amplitud de movimiento para ayudarte a recuperar la máxima movilidad en el hombro. Tu compromiso para hacer los ejercicios es importante para optimizar la recuperación de la movilidad.

Cirugías y otros procedimientos

La mayoría de los hombros rígidos mejoran por sí mismos en un plazo de 12 a 18 meses. Si los síntomas persisten, tu médico podría sugerir lo siguiente:

  • Inyecciones de esteroides. Inyectar corticoesteroides en la articulación del hombro puede ayudarte a disminuir el dolor y mejorar la movilidad del hombro, especialmente en las primeras etapas del proceso.
  • Distensión articular. Inyectar agua estéril en la cápsula articular puede estirar al tejido y facilitar el movimiento de la articulación.
  • Manipulación del hombro. En este procedimiento, recibirás una anestesia general, por lo que estarás inconsciente y no sentirás dolor. Después, el médico moverá la articulación del hombro en diferentes direcciones para ayudar a ablandar el tejido tensado.
  • Cirugía. La cirugía de hombro rígido es poco frecuente, pero si nada más resultó útil, el médico puede recomendarte que te sometas a una cirugía para extraer el tejido cicatricial y las adherencias desde el interior de la articulación del hombro. Los médicos, por lo general, realizan esta cirugía con instrumentos tubulares iluminados que se insertan a través de pequeñas incisiones alrededor de la articulación (artroscópicamente).

Continúa usando el hombro y la extremidad en cuestión tanto como sea posible considerando el dolor y los límites de la amplitud del movimiento. Aplicar calor o frío al hombro puede ayudar a aliviar el dolor.

Acupuntura

La acupuntura consiste en insertar agujas extremadamente finas en la piel en puntos específicos del cuerpo. Por lo general, las agujas permanecen en el lugar durante 15 a 40 minutos. Durante ese tiempo, pueden moverse o manipularse. Debido a que las agujas son delgadas como cabellos, flexibles y, por lo general, se insertan superficialmente, la mayoría de los tratamientos de acupuntura son relativamente indoloros.

Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea

Una unidad de estimulación nerviosa eléctrica transcutánea suministra una pequeña cantidad de corriente eléctrica a puntos clave del recorrido de un nervio. La corriente, que se suministra a través de electrodos adheridos a la piel, no produce dolor ni daños. No se sabe exactamente cómo funciona la estimulación nerviosa eléctrica transcutánea, pero se cree que puede estimular la liberación de moléculas que inhiben el dolor (endorfinas) o bloquear las fibras que transportan los impulsos de dolor.

Una de las causas más frecuentes del hombro rígido es la inmovilidad que puede aparecer durante la recuperación de una lesión de hombro, brazo quebrado o accidente cerebrovascular. Si tuviste una lesión que dificulta mover el hombro, habla con el médico sobre los ejercicios que puedes hacer para mantener la amplitud de movimiento en esa articulación.

March 10, 2015