Conoce la verdad sobre estos mitos frecuentes sobre la fibromialgia. Aprender todo lo que puedas sobre la fibromialgia es la primera medida para poder controlar tus síntomas.

Escrito por personal de Mayo Clinic

La fibromialgia es una afección que provoca dolor y fatiga generalizados, y que muy a menudo se malinterpreta. Si te han diagnosticado fibromialgia y deseas obtener la mayor información posible sobre la afección, es posible que encuentres ciertos mitos y conceptos erróneos sobre la fibromialgia.

En esta entrevista, Connie A. Luedtke, R.N., la supervisora de enfermería de la Clínica de Fatiga Crónica y Fibromialgia de Mayo Clinic, Rochester, Minnesota, comenta algunos conceptos erróneos frecuentes sobre la fibromialgia.

El concepto erróneo más frecuente es que las personas piensan que la fibromialgia no es un problema de salud verdadero o que está «todo en la cabeza». Mucho se desconoce sobre la fibromialgia, pero los investigadores han obtenido más información sobre esta enfermedad en los últimos años.

En personas con fibromialgia, el cerebro y la médula espinal procesan las señales de dolor de forma distinta. Como resultado, estas personas reaccionan con más intensidad al tacto y a la presión, con una sensibilidad al dolor exacerbada. Se trata de un problema fisiológico y neuroquímico verdadero.

En nuestra sociedad, las personas tienden a pensar que hay una cura o solución para cualquier problema médico. Vas al médico y esperas que solucione el problema con medicamentos o cirugía.

Esto es frustrante para el paciente con fibromialgia porque el abordaje con tratamientos tradicionales no es efectivo. Y también es frustrante para los profesionales de salud, ya que estos quieren ayudar a las personas. Pero no hay una solución fácil. Para alcanzar el bienestar, se requieren cambios en el estilo de vida y pequeñas medidas. Es un proceso.

Cada vez más personas comprenden que la fibromialgia es un problema real, muchas veces porque conocen a alguien que la padece; quizás una hermana, una hija o la madre. Y cada vez a más hombres se les diagnostica fibromialgia ahora que los criterios de diagnóstico ya no están tan enfocados en la cantidad de puntos sensibles que el paciente podría tener.

Los profesionales de salud están observando que las personas que tienen fibromialgia pueden controlar los síntomas a través de cambios en su estilo de vida para mejorar su desempeño general y su calidad de vida. Podemos decir que hay esperanza para el futuro.

Algunas personas afirman que sus síntomas de fibromialgia empeoran luego de consumir ciertos alimentos o aditivos —como la harina refinada, los productos lácteos, el azúcar, los sustitutos del azúcar o el glutamato monosódico—; sin embargo, no hay evidencias claras basadas en investigaciones que respalden dichas afirmaciones.

Algunos estudios demuestran los beneficios de evitar ciertos alimentos o aditivos, mientras que otros estudios no muestran ninguna correlación. Los científicos están estudiando posibles conexiones entre el consumo de gluten y los síntomas de la fibromialgia, aunque aún se necesitan más investigaciones.

Las personas que padecen fibromialgia también son más propensas a sufrir obesidad o sobrepeso, y ambos problemas afectan la calidad de vida. Adelgazar puede ayudar a algunas personas a reducir los síntomas de la fibromialgia.

El poder de la mente es un factor real en la percepción del dolor. Por ejemplo, hay estudios que han demostrado que la ansiedad que se produce al anticipar el dolor a menudo es más problemática que la experiencia del dolor en sí. En ese sentido, la mente tiene un impacto negativo sobre los síntomas.

Muchas de las personas que acuden a la clínica de fibromialgia de Mayo Clinic son perfeccionistas con expectativas muy altas de ellas mismas. No se han ajustado a expectativas más realistas después de manifestar síntomas de fibromialgia. Estas personas tienen dificultades para aprender a relajarse.

Pueden soportar el dolor y seguir realizando sus actividades hasta el punto de quedar exhaustas. Sin embargo, a medida que aprenden a moderar sus niveles de actividad, gradualmente ajustan sus expectativas y logran estar más activas sin exagerar.

Las personas informan niveles más bajos de dolor cuando pueden desacelerar su frecuencia cardíaca respirando profundamente y practicando otras técnicas de relajación. En nuestra clínica, les enseñamos las herramientas que pueden usar para aprovechar lo que sí pueden controlar.

Si las personas con fibromialgia creen que no existe nada que pueda ayudarlas, van a seguir sin recibir tratamiento. Aunque no haya una cura, existen tratamientos que realmente pueden mejorar su calidad de vida. Deben reconocer que está bien pedir ayuda y tomarse el tiempo necesario para hacer ejercicio y relajarse todos los días. Tienen que dar prioridad a su propia salud.

July 11, 2015