Si padeces fibromialgia, es inevitable que tengas días difíciles. Las estrategias de afrontamiento abarcan desde la meditación hasta ver una película divertida.

Escrito por personal de Mayo Clinic

El dolor causado por la fibromialgia tiende a fluctuar. En los días en los que el dolor causado por la fibromialgia se exacerba, todo lo que intentas hacer puede parecer más difícil. Es fácil desanimarse.

Una de las cosas más difíciles de aceptar puede ser que no existe ninguna cura para la fibromialgia. Mientras que los cambios en el estilo de vida y los medicamentos pueden reducir la gravedad del dolor o la fatiga causada por la fibromialgia, seguirás teniendo días buenos y días malos.

Cuando el dolor o la fatiga por la fibromialgia es fuerte, quizá no puedas pensar con claridad. Una exacerbación de los síntomas de la fibromialgia puede generarte estrés y desesperación si no estás preparado. No obstante, contar con un plan para seguir te brinda una sensación de control sobre tus signos y síntomas.

Escribe tus opciones para hacerle frente a esta afección y guarda la lista en un lugar donde puedas encontrarla cuando sientas que se aproxima un mal día. Diferentes estrategias funcionan mejor para algunas personas que para otras. Algunas pueden funcionar adecuadamente para ti un día, pero no otro. Por ello, es conveniente contar con una variedad de opciones para elegir.

Los estudios han demostrado que lo que nos decimos dentro de nuestras mentes puede afectar nuestra percepción del dolor. Convertir los pensamientos negativos en positivos requiere práctica, pero vale la pena el esfuerzo.

Negativo Positivo
No puedo hacer nada por mis síntomas. Puedo hacer muchas cosas. Solo necesito tener mi propio ritmo y descansar.
No tengo control sobre mi felicidad. El dolor me controla. Puedo controlar mi felicidad. Puedo ser feliz y disfrutar de la vida a pesar del dolor.
Mis compañeros de trabajo están molestos conmigo. Piensan que no estoy poniendo lo mejor de mí. Haré el mayor esfuerzo posible y me sentiré bien por mis logros.

Podrías sentir la tentación de guardártelo, pero resiste ese impulso. Si bien tener algo de tiempo solo es una buena manera de relajarte, aislarte durante días puede terminar haciéndote sentir solo. Cuéntale a un amigo o familiar comprensivo que te sientes frustrado o agobiado. Pero no te detengas en tus signos y síntomas.

Los grupos de apoyo presenciales o en línea pueden relacionarte con personas que también estén lidiando con la fibromialgia. Además del consuelo que brinda hablar con personas que se enfrentan a los mismos desafíos, los miembros suelen compartir técnicas para hacerles frente que te podrían dar resultado a ti también.

Trata de evitar los grupos de apoyo que se enfoquen exclusivamente en lo desdichados que se sienten todos. Es mucho más útil buscar un grupo de personas que se enfoquen en lo que pueden hacer y que compartan historias alentadoras sobre las técnicas que han usado para controlar sus dolores.

A veces ayuda pensar en la cantidad de energía que tienes como monedas en una alcancía. Tienes que priorizar las tareas para no quedarte sin monedas antes de terminar el día. Modera el ritmo y toma descansos frecuentes. Esta mentalidad es fundamental los días en que se exacerban los síntomas.

Echa un vistazo a lo que se viene en la agenda. Identifica qué es necesario y qué no lo es. En los próximos días, enfoca tu energía en lo que es necesario. Priorizar las tareas puede ayudar a reducir el estrés. Las personas que se estresan demasiado a menudo tienen los músculos tensos, lo que suele amplificar el dolor producido por la fibromialgia.

Pide ayuda cuando la necesites

Prepara una lista de las personas que puedan ayudarte cuando tengas días malos. Por ejemplo, un familiar puede estar dispuesto a prepararte las comidas o hacer los mandados un día. Podrías estar reacio a ser una carga, pero tus amigos y tu familia te quieren y desean ayudarte.

Otra opción es separar las grandes tareas en tareas más pequeñas que puedan dividirse entre todas las personas de la casa. Si todos ayudan un poco con la cocción y la limpieza después de una comida, por ejemplo, no se agota una sola persona.

Tu comunidad puede ofrecer otros recursos para ayudarte a realizar las tareas necesarias cuando tengas un día realmente difícil. Entre los cambios temporales que podrían ayudarte a superar un día difícil se pueden mencionar hacer las compras en una tienda de comestibles local que haga entrega a domicilio. Viajar en transporte público o en taxi puede ser una manera más fácil y menos estresante de viajar a donde tengas que ir. Tal vez también puedas pedir ayuda con las tareas de jardinería a los niños del vecindario.

Busca distracciones

Identifica las actividades que te distraigan de tus síntomas. Por ejemplo:

  • Películas divertidas
  • Libros fáciles de leer
  • Salidas con amigos
  • Tus museos preferidos
  • Recorrer caminos hermosos

Relajación

Reserva tiempo en tu cronograma diario para relajarte. Añade más tiempo de relajación los días en los que se exacerben tus síntomas de fibromialgia. A continuación te presentamos algunas técnicas de relajación:

  • Ejercicios de respiración profunda. Inhala lenta y profundamente por la nariz mientras cuentas hasta cinco. Mantén el aire en los pulmones mientras cuentas hasta cinco y, luego, exhala lentamente por la boca mientras cuentas hasta diez.
  • Relajación muscular progresiva. Contrae y relaja las partes del cuerpo de a una, empezando por la cabeza o por los pies.
  • Meditación. Enfocar tu atención en un único objeto o repetir un sonido en particular puede ayudar a calmarte y relajarte los músculos.
  • Visualización. Haz un viaje imaginario a un lugar hermoso. Utiliza todos tus sentidos para sentir el lugar lo máximo posible. Siente el calor del sol. Escucha los pájaros.

Cuanto más seguido utilices estrategias de afrontamiento, más fáciles se volverán. Estrategias distintas funcionan para personas distintas. Algo que en el pasado te ha funcionado puede no funcionar hoy, así que sé flexible y prueba con la siguiente estrategia en tu lista.

Si padeces fibromialgia, es inevitable que tengas días difíciles. Pero planificar con anticipación puede ayudarte a tomar el control de los días malos para que el dolor de la fibromialgia no te controle a ti.

Nov. 18, 2014