En el caso de la esofagitis eosinofílica, un tipo de glóbulos blancos (eosinófilos) se acumula en el recubrimiento del tubo que conecta la boca con el estómago (esófago). Esa acumulación, que es una reacción a los alimentos, a los alérgenos o al reflujo gastroesofágico, puede inflamar o dañar el tejido esofágico. El tejido esofágico dañado puede provocar dificultad para tragar o hacer que los alimentos queden atrapados al tragar.

La esofagitis eosinofílica es una enfermedad crónica del sistema inmunitario. Solo se ha identificado en las últimas dos décadas, pero ahora se considera una de las causas principales de las enfermedades en el aparato digestivo (gastrointestinal). La investigación es constante y probablemente conducirá a revisiones en su diagnóstico y tratamiento.

June 19, 2014