El prolapso del intestino delgado, también llamado «enterocele» ocurre cuando el intestino delgado desciende al interior de la cavidad pélvica inferior y empuja la parte superior de la vagina, y se forma una protuberancia. La palabra «prolapso» significa deslizamiento o salido del lugar.

El parto, la edad y otros procesos que ejercen presión sobre el suelo pélvico pueden debilitar los músculos y los ligamentos que sostienen los órganos pélvicos, y esto aumenta la posibilidad de que se produzca un prolapso del intestino delgado.

Para controlar el prolapso del intestino delgado, las medidas de cuidado personal y otras opciones no quirúrgicas suelen ser eficaces. En casos graves, es posible que necesites una reparación quirúrgica.

Oct. 16, 2014