La afección de bazo dilatado generalmente se detecta durante un examen físico. El médico lo puede palpar cuando examina el área superior izquierda de tu abdomen. Incluso, en algunas personas, especialmente las que son delgadas, un bazo saludable y de tamaño normal a veces se puede sentir durante un examen.
El médico podrá confirmar el diagnóstico de bazo dilatado mediante algunas de las siguientes pruebas:
- Análisis de sangre, como un hemograma completo para detectar el número de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas en tu organismo
- Ecografía o exploración por tomografía computarizada (TC) para ayudar a determinar el tamaño del bazo y si está empujando otros órganos
- Resonancia magnética (RM) para rastrear el flujo sanguíneo a través del bazo
No siempre son necesarias las pruebas por imágenes para diagnosticar un bazo dilatado. Pero si el médico recomienda pruebas por imágenes, no será necesario ningún tipo de preparación especial para una ecografía o una RM.
Sin embargo, si te harán una exploración por TC, deberás abstenerte de comer antes de la prueba. Si es necesaria una preparación, el médico te informará con suficiente anticipación.
Encontrar la causa
En algunas ocasiones, tal vez debas realizarte más exámenes para encontrar la causa de la dilatación del bazo, incluidos análisis de la función hepática y un estudio de médula ósea. Estos exámenes pueden proporcionar información más detallada sobre los glóbulos sanguíneos de la que puede proporcionar la sangre extraída de las venas.
A veces, en un procedimiento llamado biopsia de médula ósea, se extrae una muestra de médula ósea sólida. O bien, es posible que te realicen un aspirado medular, en el que se extrae una muestra de la porción líquida de la médula. En muchos casos, se realizan ambos procedimientos en el mismo momento (estudio de médula ósea).
Tanto las muestras de médula ósea líquidas como las sólidas se obtienen, por lo general, de la pelvis. Se inserta una aguja en el hueso a través de una incisión. Recibirás anestesia general o local antes del estudio para aliviar las molestias.
Una biopsia del bazo con aguja es muy poco frecuente debido al riesgo de sangrado.
En algunos casos, tu médico puede recomendarte que te sometas a una cirugía para extraer el bazo si no existe una causa identificable del agrandamiento. Después de la extracción quirúrgica, se examina el bazo con un microscopio para verificar la existencia de un posible linfoma de bazo.
Aug. 03, 2016