Un embarazo ectópico ocurre cuando un óvulo fecundado se implanta en otro lugar que no sea la cavidad principal del útero. El embarazo comienza con un óvulo fecundado. Por lo general, el óvulo fecundado se adhiere al revestimiento del útero.

Los embarazos ectópicos se producen, con mayor frecuencia, en uno de los tubos que transportan los óvulos desde los ovarios hasta el útero (trompas de Falopio). Este tipo de embarazo ectópico se denomina «embarazo tubárico». No obstante, en algunos casos, el embarazo ectópico se produce en la cavidad abdominal, en el ovario o en el cuello del útero.

Los embarazos ectópicos no pueden continuar con normalidad. El óvulo fecundado no puede sobrevivir y el aumento de tejido puede destruir diversas estructuras maternas. Si no se trata, es posible que se produzca una pérdida de sangre que ponga en riesgo la vida.

El tratamiento a tiempo de un embarazo ectópico puede ayudar a preservar las probabilidades de tener embarazos saludables en el futuro.

Al principio, un embarazo ectópico puede no causar signos o síntomas. En otros casos, los primeros signos y síntomas de un embarazo ectópico pueden ser los mismos que los de cualquier embarazo: ausencia de un período menstrual, sensibilidad mamaria y náuseas.

Si te haces una prueba de embarazo, el resultado será positivo. De todos modos, un embarazo ectópico no puede continuar normalmente.

Generalmente, el primer signo de advertencia de un embarazo ectópico es sangrado vaginal leve con dolor abdominal o pélvico. Si sale sangre de las trompas de Falopio, también es posible sentir dolor en el hombro o la necesidad de evacuar los intestinos, según dónde se acumule la sangre o qué nervios estén irritados. Si se rompen las trompas de Falopio, es probable que se produzca un sangrado intenso dentro del abdomen, seguido de aturdimiento, desmayo y choque.

Cuándo consultar al médico

Busca atención de urgencia si experimentas algún signo o síntoma de un embarazo ectópico, entre ellos:

  • Dolor abdominal o pélvico intenso acompañado de sangrado vaginal
  • Aturdimiento extremo o desmayos
  • Dolor de hombro

Un embarazo tubárico (el tipo más frecuente de embarazo ectópico) ocurre cuando un óvulo fecundado queda atrapado mientras se dirige al útero, a menudo, debido a que las trompas de Falopio están dañadas por inflamación o malformación. Los desequilibrios hormonales o el desarrollo anormal del óvulo fecundado también pueden intervenir.

Aproximadamente, hasta 20 de cada 1000 embarazos son ectópicos. Existen diversos factores asociados con el embarazo ectópico, entre ellos:

  • Un embarazo ectópico anterior. Si has tenido un embarazo ectópico, eres más propensa a tener otro.
  • Inflamación o infección. La inflamación de las trompas de Falopio (salpingitis) o una infección en el útero, las trompas de Falopio o los ovarios (enfermedad inflamatoria pélvica) aumentan los riesgos de sufrir un embarazo ectópico. Con frecuencia, estas infecciones se producen por gonorrea o clamidia.
  • Problemas de fecundidad. Algunas investigaciones sugieren una asociación entre las dificultades de fecundidad, así como el uso de medicamentos para la fecundidad, y el embarazo ectópico.
  • Preocupaciones estructurales. Es más probable que sufras un embarazo ectópico si tienes trompas de Falopio con formas inusuales o si estas están dañadas, posiblemente por una cirugía. Incluso, la cirugía para reconstruir las trompas de Falopio puede aumentar el riesgo de sufrir un embarazo ectópico.
  • Elección del método anticonceptivo. Es poco probable que quedes embarazada cuando usas un dispositivo intrauterino (DIU). No obstante, si quedas embarazada, lo más probable es que el embarazo sea ectópico. Lo mismo ocurre con los embarazos después de una ligadura de trompas, que es un método anticonceptivo permanente que consiste en «atarte las trompas». Aunque el embarazo después de una ligadura de trompas es poco frecuente, si sucede, lo más probable es que sea ectópico.
  • Tabaquismo. Fumar cigarrillos justo antes de quedar embarazada puede aumentar el riesgo de tener un embarazo ectópico. Y cuanto más fumas, mayor es el riesgo.

Cuando tienes un embarazo ectópico, los riesgos son altos. Sin tratamiento, la rotura de una trompa de Falopio podría provocar un sangrado que pone en riesgo la vida.

Busca atención de urgencia si tienes algún signo o síntoma de un embarazo ectópico, entre ellos:

  • Dolor abdominal o pélvico intenso acompañado de sangrado vaginal
  • Aturdimiento extremo o desmayos

Si tienes posibles signos o síntomas de un embarazo ectópico, como sangrado vaginal leve o dolor abdominal, comunícate con tu médico. Podría recomendarte que vayas al consultorio o recibas atención médica inmediata.

A continuación te proporcionamos información que brinda ayuda para prepararte, junto con lo que puedes esperar del médico.

Qué puedes hacer

Pídele a un ser querido o amigo que te acompañe si es posible. En ocasiones, puede ser difícil recordar toda la información que recibiste, en especial, durante una situación de urgencia. Si puedes, también es útil anotar tus preguntas con anterioridad. A continuación te damos algunas preguntas básicas que podrías querer hacerle a tu médico:

  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme?
  • Si el embarazo no está ubicado en el útero, ¿dónde está?
  • ¿Qué opciones de tratamiento existen?
  • ¿Cuáles son mis posibilidades de tener un embarazo saludable en el futuro?
  • ¿Cuánto debería esperar antes de quedar embarazada nuevamente?
  • ¿Tengo que seguir algunas precauciones especiales si vuelvo a quedar embarazada?

Además de las preguntas que prepares, no dudes en consultar cuando no entiendas algo.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Por ejemplo:

  • ¿Cuándo fue tu último período menstrual?
  • ¿Observaste algo inusual sobre tu última menstruación?
  • ¿Podrías estar embarazada?
  • ¿Te hiciste una prueba de embarazo? En ese caso, ¿fue positiva la prueba?
  • ¿Tienes dolor?
  • ¿Tienes sangrado? En ese caso, ¿qué intensidad tiene el sangrado?
  • ¿Sientes aturdimiento o mareos?
  • ¿Has estado embarazada antes? En caso afirmativo, ¿cuál fue el resultado?
  • ¿Te sometiste a alguna cirugía reproductiva, entre ellas, una en la que se vieran afectadas las trompas de Falopio?
  • ¿Te han diagnosticado alguna infección de transmisión sexual?
  • ¿Te realizaste fecundación in vitro?
  • ¿Usas algún tipo de anticonceptivo? ¿Cuál?
  • ¿Planeas quedar embarazada en el futuro?
  • ¿Recibes tratamiento por alguna otra enfermedad?
  • ¿Tomas algún medicamento?

Si el médico sospecha que tienes un embarazo ectópico, podría hacerte un examen pélvico para ver si tienes dolor, sensibilidad o una masa en las trompas de Falopio o los ovarios. No obstante, una exploración física sola en general no es suficiente para diagnosticar un embarazo ectópico. El diagnóstico se confirma frecuentemente con análisis de sangre y estudios por imágenes, como la ecografía.

En una ecografía estándar, se dirigen ondas sonoras de alta frecuencia a los tejidos de la región abdominal. Sin embargo, al principio del embarazo, el útero y las trompas de Falopio están más cerca de la vagina que de la superficie abdominal. La ecografía probablemente se realice con un dispositivo con forma de varilla que se coloca en la vagina (ecografía transvaginal).

Algunas veces, es demasiado pronto para detectar un embarazo mediante una ecografía. Si el diagnóstico está en duda, el médico podría controlar tu afección con análisis de sangre hasta que se pueda confirmar o descartar el embarazo ectópico mediante una ecografía, generalmente, entre cuatro y cinco semanas después de la concepción.

En una situación de emergencia, si tienes un sangrado intenso, por ejemplo, un embarazo ectópico podría diagnosticarse y tratarse quirúrgicamente.

Un óvulo fecundado no se puede desarrollar normalmente fuera del útero. Para prevenir complicaciones que ponen en riesgo la vida, debe extirparse el tejido ectópico.

Si el embarazo ectópico se detecta a tiempo, puede usarse una inyección del medicamento metotrexato para detener el crecimiento celular y disolver las células existentes. Es imprescindible que el diagnóstico de un embarazo ectópico sea preciso antes de empezar el tratamiento.

Después de la inyección, el médico controlará tu sangre para detectar la hormona del embarazo coriogonadotropina humana. Si el nivel de la hormona continúa alto, es posible que necesites otra inyección de metotrexato.

En otros casos, el embarazo ectópico se trata con cirugía laparoscópica. En este procedimiento, se realiza una pequeña incisión en el abdomen, en el ombligo o cerca de él. A continuación el médico usa un tubo delgado con una lente de cámara y una luz (laparoscopio) para ver la zona.

Se pueden insertar otros instrumentos en el tubo o a través de otras pequeñas incisiones a fin de extraer el tejido ectópico y reparar la trompa de Falopio. Si la trompa de Falopio está considerablemente dañada, podría ser necesario extraerla.

Si el embarazo ectópico provoca un sangrado intenso o si la trompa de Falopio se ha roto, podría ser necesario que te realicen una cirugía de emergencia a través de una incisión abdominal (laparotomía). En algunos casos, se puede reparar la trompa de Falopio. Sin embargo, comúnmente debe extraerse la trompa si presenta una rotura.

El médico controlará tus niveles de coriogonadotropina humana después de la cirugía para asegurarse de que se haya extraído todo el tejido ectópico. Si los niveles de coriogonadotropina humana no disminuyen rápidamente, podría ser necesaria una inyección de metotrexato.

No puedes evitar un embarazo ectópico, pero sí puedes disminuir determinados factores de riesgo. Por ejemplo, limita el número de parejas sexuales y usa un preservativo cuando tengas relaciones sexuales para prevenir el contagio de infecciones de transmisión sexual y reducir el riesgo de contraer la enfermedad inflamatoria pélvica. Dejar de fumar antes de intentar quedar embarazada también reduce el riesgo.

La pérdida de un embarazo es devastadora, incluso si te enteraste hace poco de que estabas embarazada. Reconoce la pérdida y permítete un tiempo de luto. Habla sobre tus sentimientos y permítete experimentarlos plenamente.

Confía en el apoyo de tu pareja, seres queridos y amigos. También puedes buscar ayuda de un grupo de apoyo, un consejero en pérdidas o de otro profesional de salud mental.

La mayoría de las mujeres con embarazos ectópicos logran tener otros embarazos saludables. Si una de las trompas de Falopio está dañada o fue removida, un óvulo puede ser fecundado en la otra trompa antes de entrar en el útero.

Si ambas trompas de Falopio están dañadas o fueron removidas, la fecundación in vitro puede ser una opción. Con este procedimiento, los óvulos maduros son fecundados en un laboratorio y luego se implantan en el útero.

Si escoges el concebir nuevamente, busca el consejo de tu médico. Los análisis de sangre tempranos y las imágenes por ecografía permiten la detección temprana de un embarazo ectópico y ofrecen la tranquilidad de que el embarazo se está desarrollando normalmente.

Jan. 20, 2015