Se habla de codo dislocado cuando los huesos que componen la articulación se salen de alineación (por lo general, cuando te caes sobre la mano extendida). El codo es la segunda articulación dislocada con más frecuencia después del hombro en adultos, y la articulación que se disloca con más frecuencia en niños.

Los niños pequeños pueden sufrir una dislocación de codo (lo que a veces se conoce como «codo de niñera») si se los levanta o columpia tomándolos de los antebrazos.

Si tú o tu hijo tienen un codo dislocado, busca atención médica de inmediato. Puede haber complicaciones si el codo dislocado pinza o comprime los vasos sanguíneos y los nervios que comunican con el extremo del brazo y la mano.

Comúnmente, un codo dislocado puede realinearse sin necesidad de cirugía. Sin embargo, si el codo también está fracturado, posiblemente necesitarás cirugía.

Los signos y síntomas de un codo dislocado son:

  • Dolor extremo
  • Distorsión evidente de la articulación

Los niños pequeños con una subluxación de la cabeza del radio podrían experimentar dolor solamente al mover el codo afectado. Con frecuencia, el niño evita usar el brazo y lo mantiene levemente flexionado cerca del cuerpo.

A veces, el codo se disloca solo parcialmente. La dislocación parcial puede provocar hematomas y dolor donde se estiraron o se rompieron los ligamentos.

Cuándo consultar al médico

Busca atención médica inmediata si tú o tu hijo tienen dolor extremo o distorsión evidente de la articulación del codo.

En los adultos, las causas más frecuentes de un codo dislocado son:

  • Caídas. Caerse sobre una mano extendida puede sacar de lugar el húmero en la articulación del codo.
  • Accidentes automovilísticos. El mismo tipo de impacto puede ocurrir cuando, en un accidente automovilístico, los pasajeros se inclinan para agarrarse antes de la colisión.

En niños o adolescentes, caerse sobre una mano extendida es también una de las causas frecuentes de codo dislocado.

En niños pequeños, la lesión ocurre a menudo cuando se los tironea del brazo extendido con demasiada fuerza. Las causas de tales lesiones comprenden:

  • Levantar al niño de forma inadecuada. Tratar de levantar o columpiar al niño pequeño tomándolo de los brazos puede hacer que el codo se disloque.
  • Tironearlo súbitamente. Hacer que el niño de repente baje un peldaño o el cordón mientras le tomas la mano, puede tironearle el codo y desalinearlo.
  • Edad. Los codos de los niños son mucho más flexibles que los de los adultos. Por eso, es más fácil que se disloquen.
  • Factor hereditario. Algunas personas nacen con ligamentos de los codos más flojos que en la mayoría de las personas.
  • Práctica de deportes. Muchas dislocaciones de codo están relacionadas con los deportes. Los deportes que requieren cargar peso con los brazos, como gimnasia a manos libres, son especialmente riesgosos para las dislocaciones de codo.

Las complicaciones de un codo dislocado comprenden:

  • Fractura. La fuerza que disloca el codo puede ocasionar también la fractura de alguno de los huesos del codo.
  • Pinzamiento de los nervios. Si bien no es frecuente, los nervios que atraviesan el codo pueden pinzarse o quedar atrapados entre los huesos dislocados, o dentro de la articulación cuando se reubican los huesos. El pinzamiento de los nervios puede producir entumecimiento del brazo y la mano.
  • Arterias atrapadas. Si bien no es frecuente, los vasos sanguíneos del brazo y de la mano pueden pinzarse o quedar atrapados entre los huesos dislocados, o dentro de la articulación realineada. La falta de suministro de sangre puede provocar dolor intenso y daño permanente en los tejidos del brazo y de la mano.
  • Fracturas por avulsión. En algunos casos de dislocación del codo, un ligamento estirado puede arrancar un fragmento pequeño de hueso de su punto de anclaje. Este tipo de lesión es más frecuente en los niños.
  • Artrosis. La articulación dislocada corre mayor riesgo de presentar artrosis en el futuro.

Es probable que busques atención médica en el servicio de urgencias de un hospital o en una clínica de atención inmediata. Es posible que te deriven a un cirujano ortopédico.

Qué esperar del médico

Probablemente el médico te pregunte cómo ocurrió la lesión y si la articulación se ha dislocado anteriormente.

El médico examinará cuidadosamente la articulación lesionada y comprobará si el brazo o la mano están fríos o entumecidos, lo que indicaría que hay un pinzamiento en una arteria o en un nervio. Probablemente necesites una radiografía para comprobar si hay una fractura en los huesos que forman la articulación del codo.

Algunos codos dislocados vuelven a su lugar por sí mismos. Sin embargo, en la mayoría de los casos, es necesario que un médico manipule los huesos para que vuelvan a alinearse correctamente. Este procedimiento se denomina «reducción».

Medicamentos

Antes de la reducción, es posible que tú o tu hijo reciban medicamentos para aliviar el dolor y relajar los músculos.

Terapia

Una vez que los huesos de la articulación hayan vuelto a alinearse correctamente, es posible que tú o tu hijo necesiten usar una tablilla o un cabestrillo por algunas semanas. También es posible que tengan que hacer ejercicios de fisioterapia para mejorar la amplitud de movimiento y la fuerza de la articulación.

Cirugía

Es posible que necesites cirugía si:

  • Algunos de los huesos dislocados también se han fracturado
  • Es necesario reconectar ligamentos rotos
  • Es necesario reparar lesiones en los nervios o vasos sanguíneos

No levantes ni columpies a los niños pequeños tomándolos de los brazos.

April 03, 2015