La neuropatía diabética es un tipo de daño en los nervios que puede producirse si tienes diabetes. Un nivel alto de azúcar en sangre (glucosa) puede dañar las fibras nerviosas en todo el cuerpo, aunque la neuropatía diabética suele dañar los nervios de las piernas y los pies.

Según los nervios afectados, los síntomas de la neuropatía diabética pueden abarcar desde dolor y entumecimiento de tus extremidades hasta problemas en el sistema digestivo, el tracto urinario, los vasos sanguíneos y el corazón. En algunas personas, estos síntomas son leves; en otras, la neuropatía diabética puede ser dolorosa, incapacitante e incluso fatal.

La neuropatía diabética es una complicación grave de la diabetes que es muy común. Sin embargo, por lo general, su desarrollo puede prevenirse o retrasarse mediante controles estrictos de los niveles de azúcar en sangre y un estilo de vida saludable.

Hay cuatro tipos principales de neuropatías diabéticas. Puede que tengas solo un tipo o que experimentes síntomas de varios tipos. La mayoría se desarrolla de forma gradual y puede que no notes dificultades hasta que se haya producido un daño considerable.

Los signos y síntomas de una neuropatía diabética varían según el tipo de neuropatía y los nervios que se ven afectados.

Neuropatía periférica

La neuropatía periférica es la forma más común de neuropatía diabética. Los pies y las piernas son los primeros miembros afectados, seguidos por las manos y los brazos. Por lo general, los signos y síntomas de la neuropatía periférica empeoran durante la noche. Entre ellos se encuentran los siguientes:

  • entumecimiento y capacidad reducida para sentir dolor o percibir cambios de temperatura;
  • sensación de hormigueo o ardor;
  • dolores agudos o calambres;
  • aumento de la sensibilidad al tacto (para algunas personas, incluso el contacto con las sábanas puede resultar agonizante);
  • debilidad muscular;
  • pérdida de reflejos, especialmente en el tobillo;
  • pérdida del equilibrio y la coordinación;
  • problemas serios en los pies, como úlceras, infecciones, deformidades y dolor en los huesos y las articulaciones;

Neuropatía autonómica

El sistema nervioso autónomo controla el corazón, la vejiga, los pulmones, el estómago, los intestinos, los órganos sexuales y los ojos. La diabetes puede afectar los nervios en cualquiera de estas zonas y es probable que provoquen lo siguiente:

  • Ausencia de síntomas de que el nivel de glucosa en sangre es bajo (hipoglucemia asintomática).
  • Problemas en la vejiga, entre ellos infecciones en el tracto urinario o retención o incontinencia de orina.
  • Estreñimiento, diarrea incontrolable o una combinación de ambas.
  • Vaciamiento lento del estómago (gastroparesia), lo que puede producir náuseas, vómitos, hinchazón y pérdida del apetito.
  • Dificultad para tragar.
  • Disfunción eréctil, en los hombres.
  • Sequedad en la vagina y otras dificultades sexuales, en las mujeres.
  • Aumento o disminución del sudor.
  • Incapacidad de tu cuerpo para regular la presión arterial y la frecuencia cardíaca, lo que produce grandes descensos de la presión arterial luego de sentarte o pararte. Esto puede hacerte sentir mareado o provocar aturdimiento.
  • Problemas para regular la temperatura corporal.
  • Cambios en la forma en que tus ojos se adaptan a la luz o a la oscuridad.
  • Aumento de la frecuencia cardíaca cuando estás en reposo.

Neuropatía radiculoplexopatía (amiotrofía diabética)

La neuropatía radiculoplexopatía afecta a los nervios en los muslos, las caderas, los glúteos y las piernas. La también llamada amiotrofía diabética, neuropatía femoral o neuropatía proximal es más común entre las personas con diabetes tipo 2 y los adultos mayores.

Los síntomas suelen presentarse en uno de los lados del cuerpo, aunque, en algunos casos, pueden extenderse hacia el otro lado. La mayoría de las personas mejoran, al menos de forma parcial, con el paso del tiempo, aunque los síntomas pueden empeorar antes de que se perciba una mejoría. Por lo general, esta enfermedad se caracteriza por los siguientes signos y síntomas:

  • dolores agudos y repentinos en tu cadera y muslo o glúteo;
  • debilidad y atrofia final de los músculos del muslo;
  • dificultad para levantarte cuando estás sentado;
  • hinchazón abdominal si el abdomen se ve afectado;
  • pérdida de peso;

Mononeuropatía

La mononeuropatía se caracteriza por provocar daños en un nervio específico. El nervio puede estar en el rostro, el torso o las piernas. La mononeuropatía, también llamada neuropatía focal, suele manifestarse de forma repentina. Es más común en los adultos mayores.

Aunque la mononeuropatía puede provocar dolor intenso, no suele generar problemas a largo plazo. Los síntomas suelen disminuir y desaparecer por sí mismos luego de algunas semanas o meses. Los signos y síntomas dependen del nervio que se vea afectado. Entre ellos se encuentran los siguientes:

  • dificultad para enfocar la vista, visión doble o dolor detrás de uno de los ojos;
  • parálisis en uno de los lados del rostro (parálisis de Bell);
  • dolor en la pantorrilla o el pie;
  • dolor en la parte inferior de la espalda o en la pelvis;
  • dolor en la zona frontal del muslo;
  • dolor en el pecho o el abdomen.

A veces, la mononeuropatía se produce cuando hay compresión de un nervio. El síndrome del túnel carpiano es un tipo común de compresión neuropática en personas con diabetes.

Entre los signos y síntomas del síndrome de túnel carpiano se incluyen los siguientes:

  • entumecimiento u hormigueo en las manos y en los dedos, especialmente en el pulgar, el índice y el anular;
  • sensación de debilidad en la mano y tendencia a dejar caer objetos.

¿Cuándo debes consultar con un médico?

Busca atención médica si notas los siguientes signos y síntomas:

  • un corte o llaga en tu pie que parece no sanar, está infectado o empeora con el tiempo;
  • ardor, hormigueo, debilidad o dolor en tus manos o pies que interfiera con tu descanso o con tu rutina diaria;
  • mareos;
  • cambios en la digestión, la orina o las funciones sexuales.

Estos signos y síntomas no siempre indican daño en el nervio, pero pueden indicar otros problemas que requieren atención médica. El diagnóstico temprano y la aplicación de un tratamiento ofrecen las mejores posibilidades de controlar los síntomas y prevenir problemas más graves.

Incluso las llagas pequeñas en los pies que parecen no sanar con el tiempo pueden transformarse en úlceras. En los casos más graves, las úlceras en los pies que no se han tratado pueden verse afectadas por la gangrena (una enfermedad que produce la muerte de tejidos) y es posible que requieran cirugía o, incluso, la amputación del pie. Un tratamiento temprano puede ayudar a evitar que esto ocurra.

Daño en los nervios y los vasos sanguíneos

Una exposición prolongada a altos niveles de azúcar en sangre puede dañar fibras nerviosas delicadas y provocar neuropatía diabética. No se sabe con exactitud por qué ocurre esto, pero es posible que influya una combinación de factores, entre ellos la interacción compleja entre los nervios y los vasos sanguíneos.

Los niveles altos de azúcar en sangre interfieren con la capacidad de los nervios de transmitir señales. También debilitan las paredes de los pequeños vasos sanguíneos (capilares), que le proporcionan oxígeno y nutrientes a los nervios.

Otros factores

Entre otros factores que pueden provocar neuropatía diabética se incluyen los siguientes:

  • Inflamación en los nervios provocada por una respuesta autoinmune. Esto se produce cuando el sistema inmunológico ataca por error partes de tu cuerpo como si fueran organismos extraños.
  • Factores genéticos no relacionados con la diabetes que hacen que algunas personas sean más susceptibles a los daños en los nervios.
  • Fumar y consumir bebidas alcohólicas en exceso produce daños en los nervios y los vasos sanguíneos, y aumenta mucho el riesgo de infecciones.

Cualquier persona con diabetes puede desarrollar neuropatía diabética. Sin embargo, los siguientes factores hacen que seas más propenso a sufrir un daño en los nervios:

  • Poco control del azúcar en sangre. Este es el mayor factor de riesgo para cada complicación de la diabetes, incluyendo el daño en los nervios. Mantener el azúcar en sangre dentro del rango objetivo de forma constante es la mejor forma de proteger la salud de tus nervios y vasos sanguíneos.
  • Cantidad de tiempo con la enfermedad. Si tienes diabetes, el riesgo de neuropatía diabética aumenta con el tiempo, en especial si tu nivel de azúcar en sangre no se controla correctamente.
  • Enfermedad renal. La diabetes puede producir daños en los riñones, lo que, a su vez, puede aumentar las toxinas en la sangre y provocar daño en los nervios.
  • Tener sobrepeso. Un índice de masa corporal mayor que 24 puede aumentar el riesgo de desarrollar neuropatía diabética.
  • Fumar. El cigarrillo produce el estrechamiento y el endurecimiento de las arterias, lo que provoca una reducción en el flujo de la sangre hacia tus brazos y pies. Esto retrasa el proceso de sanación de las heridas y daña la integridad de los nervios periféricos.

La neuropatía diabética puede tener como consecuencia complicaciones serias, por ejemplo:

  • Pérdida de extremidades. Ya que los daños en los nervios pueden producir pérdida de sensibilidad en los pies, los cortes y las llagas pueden pasar desapercibidas y pueden verse gravemente afectadas por infecciones o úlceras (un trastorno en el que la piel y los tejidos blandos se descomponen). El riesgo de infección es alto porque la diabetes reduce el flujo de la sangre hacia tus pies. Quizás no sea posible tratar las infecciones que se expanden hacia tus huesos y provocan la muerte de los tejidos (gangrena). Esto puede significar la amputación de los dedos, los pies o incluso la parte inferior de la pierna.
  • Pie de Charcot. Esto se produce cuando una articulación, por lo general en el pie, se deteriora debido a un daño en el nervio. El pie de Charcot se caracteriza por producir pérdida de sensibilidad, hinchazón, inestabilidad y, en algunos casos, deformidad en la articulación en sí. Un tratamiento temprano puede ayudar en la sanación y en la prevención de daños mayores.
  • Infecciones en el tracto urinario e incontinencia urinaria. El daño a los nervios que controlan tu vejiga puede evitar que se vacíe por completo. Esto permite la multiplicación de bacterias en tu vejiga y riñones, lo que puede llevar a infecciones en el tracto urinario. Los daños en los nervios también pueden afectar la sensibilidad de tu cuerpo para percibir cuando necesita orinar y la capacidad de controlar los músculos que liberan la orina.
  • Hipoglucemia asintomática. Por lo general, cuando tus niveles de azúcar en sangre son muy bajos, por debajo de los 70 miligramos por decilitro (mg/dl) o 3,9 milimoles por litro (mmol/l), desarrollas síntomas como temblores, sudor y latido cardíaco acelerado. Una neuropatía autonómica puede interferir con tu habilidad para notar estos síntomas.
  • Presión arterial baja. El daño en los nervios que controlan la circulación puede afectar la capacidad de tu cuerpo de regular la presión arterial. Esto puede producir un descenso repentino de la presión cuando te paras luego de estar sentado (hipotensión ortostática), lo que puede provocar mareos y desmayos.
  • Problemas digestivos. El daño en los nervios del sistema digestivo puede producir estreñimiento o diarrea (o alternancia entre episodios de estreñimiento y diarrea), así como también náuseas, vómitos, hinchazón y pérdida del apetito. También puede producir gastroparesia, una enfermedad en la que el estómago se vacía muy lentamente o no se vacía en absoluto. Esto puede interferir con la digestión y producir náuseas, vómitos e hinchazón, además de afectar seriamente tus niveles de azúcar en sangre y tu nutrición.
  • Disfunción sexual. La neuropatía autonómica suele dañar los nervios que afectan a los órganos sexuales, lo que puede producir disfunción eréctil en los hombres y problemas de lubricación y excitación en las mujeres.
  • Aumento o disminución del sudor. Cuando las glándulas sudoríparas no funcionan con normalidad, tu cuerpo no puede regular la temperatura de forma apropiada. Una disminución o una completa ausencia de la transpiración (anhidrosis) pueden poner en riesgo tu vida. Además, la neuropatía autonómica también puede causar transpiración excesiva, especialmente por la noche y mientras comes.

Si todavía no consultaste a un endocrinólogo, es probable que te deriven a uno si comienzas a mostrar signos de complicaciones de la diabetes. Un endocrinólogo es un médico que se especializa en el tratamiento de trastornos en el metabolismo, como la diabetes. Es posible que también te deriven a un médico especialista en el tratamiento de problemas del sistema nervioso (neurólogo).

A continuación se incluyen algunos consejos para ayudarte a que te prepares para la consulta con tu médico:

  • Ten en cuenta las restricciones que debes cumplir antes de asistir a la consulta. Al programar la consulta, pregunta si debes hacer algo con anticipación, como cuidarte con las comidas.
  • Anota cualquier síntoma que experimentes; incluye aquellos que parezcan no estar relacionados con el motivo por el que programaste la consulta.
  • Anota tu información personal clave, como episodios de estrés importantes o cambios recientes en tu vida.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tomes.
  • Escribe tus niveles de azúcar en sangre recientes si los controlas en casa.
  • Pídele a un familiar o amigo que te acompañe. A veces es difícil recordar toda la información que el médico te proporciona durante una consulta. Quizás la persona que te acompañe recuerde información que pasaste por alto u olvidaste.
  • Anota preguntas para hacerle al médico.

Preparar una lista de preguntas puede ayudarte a aprovechar al máximo tu tiempo con el médico. Con respecto a la neuropatía diabética, estas son algunas preguntas básicas para hacerle a tu médico:

  • ¿La diabetes es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Tengo que realizarme pruebas para confirmar la causa de mis síntomas? ¿Estas pruebas requieren alguna preparación especial?
  • ¿Esta enfermedad es temporal o de larga duración?
  • Si controlo mis niveles de azúcar en sangre, ¿mejorarán o desaparecerán mis síntomas?
  • ¿Hay tratamientos disponibles? ¿Cuál me recomienda?
  • ¿Qué tipo de efectos secundarios puedo esperar por el tratamiento?
  • Tengo otros trastornos de salud. ¿Cómo puedo manejarlos de la mejor manera?
  • ¿Tiene folletos u otros materiales impresos que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?
  • ¿Necesito consultar con otros médicos, un educador de diabetes certificado o un nutricionista?

Qué puedes esperar de tu médico

Es probable que tu médico te haga muchas preguntas, tales como las siguientes:

  • ¿Cómo está tu control del azúcar en sangre?
  • ¿Cuándo comenzaste a experimentar los síntomas?
  • ¿Tus síntomas han sido constantes u ocasionales?
  • ¿Qué tan graves son tus síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar los síntomas?
  • ¿Hay algo que parezca empeorar los síntomas? ¿Qué?
  • ¿Qué aspectos del control de la diabetes significan un mayor desafío para ti?
  • ¿Qué podría ayudarte a tener un mejor control sobre tu diabetes?

La neuropatía diabética suele diagnosticarse de acuerdo con tus síntomas, tus antecedentes médicos y un examen físico. Durante el examen, el médico probablemente controle la fortaleza y el tono muscular, los reflejos de los tendones, la sensibilidad al tacto, la temperatura y la vibración.

Además, tu médico puede efectuar otras pruebas. Entre ellas se incluyen las siguientes:

  • Prueba de filamentación. Puede hacerse una prueba para medir el nivel de sensibilidad al tacto utilizando una fibra de nailon suave llamada monofilamento.
  • Pruebas de conducción nerviosa. Esta prueba mide la velocidad con la que viajan los impulsos eléctricos en los nervios de tus brazos y piernas. Suele utilizarse para el diagnóstico del síndrome del túnel carpiano.
  • Electromiografía (EMG). Este estudio, que suele realizarse en conjunto con las pruebas de conducción nerviosa, sirve para medir las descargas eléctricas que se producen en tus músculos.
  • Análisis sensorial cuantitativo. Este estudio no invasivo se utiliza para evaluar la respuesta de los nervios ante la vibración y los cambios de temperatura.
  • Pruebas autonómicas. Si presentas síntomas de neuropatía autónoma, es posible que tu médico te solicite análisis especiales para controlar tu presión arterial en distintas posiciones y evaluar tu capacidad para sudar.

American Diabetes Association recomienda que todas las personas con diabetes se sometan a un examen integral de los pies, ya sea con un médico o con un especialista en pies (podólogo), al menos una vez al año. Además, es necesario que, en cada consulta con tu médico, se realice un control de tus pies para detectar llagas, grietas en la piel, callos, ampollas y anormalidades en los huesos y las articulaciones.

No hay curas conocidas para la neuropatía diabética. El tratamiento para la neuropatía diabética se concentra en lo siguiente:

  • reducir el avance de la enfermedad;
  • aliviar el dolor;
  • controlar las complicaciones y restablecer funciones.

Reducir el avance de la enfermedad

Mantener el nivel de azúcar en sangre dentro del rango objetivo de forma constante puede ayudar a prevenir o retrasar el avance de la neuropatía diabética e, incluso, puede mejorar algunos de los síntomas que ya tienes. Tu médico determinará el rango objetivo más conveniente para ti en función de varios factores, como tu edad, el tiempo que has tenido diabetes, tu salud general y la presencia de otras enfermedades.

Para muchas personas con diabetes, Mayo Clinic por lo general recomienda los siguientes niveles de azúcar en sangre:

  • Entre 80 y 120 mg/dl (o 4,4 y 6,7 mmol/l) para personas de 59 años o menos sin otras enfermedades de base.
  • Entre 100 y 140 mg/dl (o 5,6 y 7,8 mmol/l) para personas de 60 años o más, o para aquellos con otras enfermedades, como trastornos del corazón, los pulmones y los riñones.

Para retrasar el daño en los nervios, puedes hacer lo siguiente:

  • Sigue las recomendaciones de tu médico para un buen cuidado de los pies.
  • Mantén controlada tu presión arterial.
  • Sigue un plan de alimentación saludable.
  • Haz mucha actividad física.
  • Mantén un peso saludable.
  • Deja de fumar.
  • Evita las bebidas alcohólicas o, si tienes permitido su consumo, bebe con moderación.

Aliviar el dolor

Existen muchos medicamentos que se utilizan para el alivio del dolor de los nervios, pero no funcionan para todos los pacientes y la mayoría produce efectos secundarios que deben compararse con los beneficios que ofrecen. También existen varias terapias alternativas, como la crema de capsaicina (hecha con ají), las sesiones de fisioterapia o la acupuntura, que pueden ayudarte a aliviar el dolor. Los médicos suelen utilizarlas junto con medicamentos, pero algunas pueden ser eficaces por sí mismas.

Entre los tratamientos para el alivio del dolor pueden incluirse los siguientes:

  • Medicamentos anticonvulsivos. Aunque algunos medicamentos como gabapentina (Gralise, Neurontin), pregabalina (Lyrica) y carbamazepina (Carbatrol, Tegretol) se utilizan para tratar trastornos convulsivos (epilepsia), también se recetan para dolores en los nervios. Entre los efectos secundarios pueden incluirse somnolencia, mareos e hinchazón.
  • Antidepresivos. Los antidepresivos tricíclicos, como amitriptilina, desipramina (Norpramin) e imipramina (Tofranil), pueden aliviar síntomas leves y moderados al interferir con los procesos químicos de tu cerebro que hacen que sientas dolor. Sin embargo, pueden producir varios efectos secundarios, como sequedad en la boca, sudor, aumento de peso, estreñimiento y mareos.

    En el caso de algunos pacientes, los antidepresivos que reciben el nombre de inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN), como duloxetina (Cymbalta), pueden aliviar el dolor y tienen menos efectos secundarios. Entre los posibles efectos secundarios de los IRSN se incluyen náuseas, somnolencia, mareos, disminución del apetito y estreñimiento.

Controlar las complicaciones y restablecer funciones

Existen tratamientos específicos para muchas de las complicaciones de la neuropatía. Entre ellos se encuentran los siguientes:

  • Problemas en el tracto urinario. Los medicamentos antiespasmódicos (anticolinérgicos), algunas técnicas conductistas, como la orina programada, y algunos dispositivos, como los pesarios (anillos que se colocan en la vagina para prevenir la pérdida de orina), pueden resultar útiles para tratar la pérdida de control de la vejiga. Una combinación de terapias puede ser lo más efectivo.
  • Problemas digestivos. Para aliviar los signos y síntomas de la gastroparesia (indigestión, eructos, náuseas o vómitos), los médicos sugieren consumir comidas en porciones más pequeñas y con mayor frecuencia, y reducir el consumo de fibras, grasas y (para muchas personas) sopas y purés. Los cambios en la dieta y algunos medicamentos pueden ayudar a aliviar la diarrea, el estreñimiento y las náuseas.
  • Presión arterial baja al levantarse (hipotensión ortostática). Esto puede aliviarse con cambios de hábito simples, como no beber alcohol, tomar mucha agua, y sentarse y pararse lentamente. Puede que tu médico te recomiende un vendaje abdominal, un dispositivo de compresión para tu abdomen y medias de compresión. Existen varios medicamentos que pueden utilizarse, ya sea de forma individual o en conjunto, para tratar la hipotensión ortostática.
  • Disfunción sexual. Sildenafil (Revatio, Viagra), tadalafil (Adcirca, Cialis) y vardenafil (Levitra) pueden mejorar la función sexual en algunos hombres. Sin embargo, estos medicamentos no son eficaces ni seguros para todas las personas. Los dispositivos mecánicos de vacío pueden aumentar el flujo de sangre hacia el pene. Las mujeres pueden utilizar lubricantes vaginales.

Las siguientes medidas pueden ayudarte a reducir el riesgo de neuropatía diabética:

  • Mantén controlados tus niveles de presión arterial. Las personas con diabetes son más propensas a tener presión arterial alta que las personas que no tienen diabetes. Tener presión arterial alta y diabetes aumenta, en gran medida, el riesgo de sufrir complicaciones, ya que ambos trastornos dañan los vasos sanguíneos y reducen el flujo de la sangre. Intenta mantener tu presión arterial en el nivel recomendado por tu médico y asegúrate de que te la controlen en cada consulta.
  • Elige alimentos sanos. Es importante tener una dieta equilibrada que incluya una gran variedad de alimentos saludables (especialmente frutas, verduras y granos integrales) y limitar los tamaños de las porciones para ayudar a alcanzar o a mantener un peso saludable.
  • Mantente activo todos los días. La actividad física diaria protege tu corazón y mejora el flujo sanguíneo. También es importante para mantener controlados los niveles de azúcar en sangre y la presión arterial. American Diabetes Association suele recomendar alrededor de 30 minutos de ejercicio moderado por día al menos cinco veces por semana.

    Si sufres de neuropatía severa y una disminución en la sensibilidad de tus piernas, es posible que tu médico te recomiende que participes en actividades sin carga de peso, como el ciclismo y la natación.

  • Deja de fumar. Si tienes diabetes y consumes tabaco en cualquiera de sus formas, eres más propenso a perder la vida por un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular que los no fumadores con diabetes. Además, eres más propenso a desarrollar problemas de circulación en los pies. Si consumes tabaco, habla con tu médico sobre distintas opciones para dejarlo.

Existen varios tratamientos alternativos que pueden ayudarte a aliviar el dolor provocado por la neuropatía diabética, por ejemplo:

  • Capsaicina. Cuando se aplica en la piel, la crema de capsaicina puede reducir la sensación de dolor en algunas personas. Entre los efectos secundarios pueden incluirse sensación de ardor e irritación en la piel.
  • Ácido alfalipóico. Se trata de un poderoso antioxidante que se encuentra en algunos alimentos y puede ayudar a aliviar los síntomas de neuropatía periférica.
  • Estimulación eléctrica transcutánea de los nervios (TENS, por su sigla en inglés). Puede que tu médico te recete esta terapia, que puede ayudar a prevenir que las señales de dolor lleguen a tu cerebro. La TENS envía pequeños impulsos eléctricos a determinadas vías nerviosas a través de pequeños electrodos que se colocan en tu piel. Aunque este procedimiento es seguro y no produce dolor, no resulta efectivo para todas las personas ni para todos los tipos de dolor.
  • Acupuntura. La acupuntura puede ayudar a aliviar el dolor producido por la neuropatía y, por lo general, no produce efectos secundarios. Es importante tener en cuenta que la acupuntura no siempre produce alivio inmediato y que es posible que se necesite más de una sesión.

Vivir con neuropatía diabética puede ser difícil y frustrante. Si te sientes desanimado, hablar con un consejero o con un terapeuta puede ser útil.

Los grupos de apoyo también pueden darte ánimo y consejos sobre cómo sobrellevar la neuropatía diabética. Pregúntale a tu médico acerca de los grupos de apoyo en tu zona o pídele que te derive a un terapeuta. American Diabetes Association te ofrece ayuda en línea a través de su sitio web.

Puedes ayudar a prevenir o retrasar la neuropatía diabética y sus complicaciones al mantener un control regular del azúcar en sangre, un buen cuidado de tus pies y un estilo de vida saludable.

Control del azúcar en sangre

Un control estricto del azúcar en sangre requiere una supervisión continua y, si usas insulina, dosis frecuentes de medicamentos. Sin embargo, mantener tu nivel de azúcar en sangre dentro de tu rango objetivo de manera constante es la mejor forma de ayudar a prevenir la neuropatía y otras complicaciones de la diabetes. La constancia es importante porque los cambios en los niveles de azúcar en sangre pueden acelerar el daño en los nervios.

American Diabetes Association (Asociación Estadounidense de Diabetes) recomienda que las personas con diabetes se efectúen un análisis de sangre, que recibe el nombre de prueba de A1C, al menos dos veces por año para determinar el nivel de azúcar en sangre promedio de los últimos dos o tres meses. Si tu nivel de azúcar en sangre no se controla bien o si se producen cambios en tus medicamentos, es posible que necesites hacerte el análisis más seguido.

Cuidado de los pies

Los problemas en los pies, como las llagas que no sanan, las úlceras e incluso las amputaciones, son algunas complicaciones comunes de la neuropatía diabética. Sin embargo, puedes prevenir muchos de estos problemas haciéndote un examen de pie completo al menos una vez al año, pidiéndole a tu médico que controle tus pies en cada consulta y teniendo un buen cuidado de tus pies en tu hogar.

Para proteger la salud de tus pies, puedes hacer lo siguiente:

  • Controla tus pies todos los días. Busca ampollas, cortes, moretones, piel agrietada y desprendida, enrojecimiento, e hinchazón. Usa un espejo o pídele a un familiar o amigo que te ayude a examinar las zonas de tus pies que son difíciles de ver.
  • Mantén tus pies limpios y secos. Lávate los pies todos los días con agua tibia y un jabón suave. Evita remojar tus pies. Sécate bien los pies y las zonas entre los dedos con palmaditas y toques, utilizando una toalla suave.

    Aplícate loción humectante por toda la piel de los pies para prevenir grietas. Sin embargo, evita colocarte loción humectante entre los dedos de los pies, ya que puede provocar el crecimiento de hongos.

  • Córtate las uñas de los pies con cuidado. Córtate las uñas rectas de lado a lado y lima los bordes con cuidado para que no queden bordes filosos.
  • Usa medias limpias y secas. Usa medias de algodón o de fibras con control de humedad que no tengan bandas ajustadas ni costuras gruesas.
  • Usa calzado acolchonado y del talle correcto. Usa siempre zapatos o pantuflas, para evitar que tus pies se lastimen. Asegúrate de que tus zapatos sean del talle correcto y que permitan el movimiento de tus dedos. Un podólogo puede enseñarle a comprar los zapatos correctos para ti y a prevenir problemas como callos y durezas.

    Si sufres algún problema, tu médico puede ayudarte a tratarlo para prevenir enfermedades más serias. Incluso pequeñas llagas pueden convertirse rápidamente en infecciones serias si no reciben tratamiento.

    Si calificas para Medicare, es posible que tu plan cubra el costo de al menos un par de zapatos al año. Pídele más información a tu médico o a tu educador de diabetes.

Feb. 24, 2015