Enfermedad

Cuando estás enfermo, el cuerpo produce hormonas relacionadas con el estrés para combatir la enfermedad, pero pueden elevar el nivel de azúcar en sangre. Los cambios en el apetito y en la actividad normal también pueden complicar el control de la diabetes.

Qué hacer:

  • Planifica con anticipación. Trabaja con el equipo de atención médica para crear un plan para los días en que estés enfermo. Incluye indicaciones sobre qué medicamentos tomar, con qué frecuencia medir los niveles de azúcar en sangre y de cuerpos cetónicos en la orina, cómo ajustar las dosis de medicamentos y cuándo llamar al médico.
  • Continúa tomando los medicamentos para la diabetes. Pero si no puedes comer porque tienes náuseas o vómitos, ponte en contacto con el médico. Es posible que, en situaciones así, debas ajustar la dosis de insulina o dejar por un tiempo los medicamentos porque corres riesgo de tener hipoglucemia.
  • Sigue el plan de comidas para la diabetes. Si puedes hacerlo, comer en forma regular te ayudará a controlar el nivel de azúcar en sangre. Mantén un suministro de alimentos fáciles de digerir, como gelatina, galletas saladas, sopas o compota de manzana. Bebe mucha agua u otros líquidos sin aporte calórico, como té, para asegurarte de mantenerte hidratado. Si te aplicas insulina, quizás debas tomar bebidas azucaradas, como jugos o bebidas deportivas, a pequeños sorbos, para evitar que el nivel de azúcar en sangre te baje demasiado.

Alcohol

El hígado normalmente libera azúcar almacenada para contrarrestar la disminución del nivel de azúcar en sangre. Pero si el hígado está ocupado metabolizando el alcohol, tu nivel de azúcar en sangre puede no tener el estímulo que necesita del hígado. El alcohol puede provocar un bajo nivel de azúcar poco después de beberlo y hasta durante 24 horas después.

Qué hacer:

  • Consigue la aprobación del médico antes de beber alcohol. El alcohol puede agravar las complicaciones de la diabetes, como lesión a los nervios y enfermedades de los ojos. Pero si la diabetes está bajo control y tu médico está de acuerdo, una bebida alcohólica ocasional está permitida. El consumo moderado de alcohol se define como no más de una copa por día para las mujeres de cualquier edad y los hombres mayores de 65 años y dos copas por día para los hombres menores de 65 años. Una copa equivale a 12 onzas (355 ml) de cerveza, 5 onzas (148 ml) de vino o 1,5 onzas (44 ml) de licores destilados.
  • No tomes bebidas alcohólicas con el estómago vacío. Si usas insulina u otros medicamentos para la diabetes, asegúrate de comer antes de beber o bebe con una comida para evitar un bajo nivel de azúcar en sangre.
  • Elige las bebidas con cuidado. La cerveza «light» y los vinos secos tienen menos calorías e hidratos de carbono que otras bebidas alcohólicas. Si prefieres beber tragos, las mezclas sin azúcar — como las que contienen gaseosas dietéticas, agua tónica dietética, soda o agua gasificada — no elevarán el nivel de azúcar en sangre.
  • Cuenta las calorías. Recuerda agregar las calorías de cualquier bebida alcohólica que ingieras en tu recuento diario de calorías. Pregúntale al médico o al dietista cómo incorporar calorías e hidratos de carbono de bebidas alcohólicas a tu plan de alimentación.
  • Contrólate el nivel de azúcar en sangre antes de acostarte. Como el alcohol puede reducir el nivel de azúcar en sangre mucho después de haber bebido la última copa, contrólate el nivel de azúcar en sangre antes de acostarte. Si el nivel de azúcar en sangre no se encuentra entre 100 y 140 mg/dL (entre 5,6 y 7,8 mmol/L), come un refrigerio antes de acostarte para contrarrestar una disminución en el nivel de azúcar en sangre.

La menstruación y la menopausia

Los cambios en los niveles hormonales la semana anterior a la menstruación y durante esta pueden provocar fluctuaciones significativas en los niveles de azúcar en sangre. Y en los años anteriores a la aparición de la menopausia y durante esta, los cambios hormonales pueden provocar variaciones imprevisibles en los niveles de azúcar en sangre que dificultan el control de la diabetes.

Qué hacer:

  • Busca patrones. Lleva un registro detallado de los valores de azúcar en sangre de mes a mes. Quizás puedas predecir las fluctuaciones relacionadas con el ciclo menstrual.
  • Ajusta el plan de tratamiento para la diabetes según sea necesario. El médico puede recomendar cambios en el plan de comidas, en el nivel de actividad o en los medicamentos para la diabetes para compensar la variación de azúcar en sangre.
  • Controla el azúcar en sangre con más frecuencia. Si es probable que te estés acercando a la menopausia o que ya la estés experimentando, consulta con el médico si necesitas controlar el nivel de azúcar en sangre más a menudo. Los síntomas de la menopausia algunas veces se pueden confundir con los síntomas de nivel bajo de azúcar en sangre; así que, siempre que sea posible, comprueba que se trata de nivel bajo de azúcar en sangre antes de tratar una sospecha de nivel bajo.

Las mujeres con diabetes pueden usar la mayoría de los anticonceptivos sin problemas. Sin embargo, los anticonceptivos orales pueden aumentar los niveles de azúcar en sangre en algunas mujeres.

Estrés

Si estás estresado, las hormonas que produce el cuerpo en respuesta al estrés prolongado pueden causar aumento del nivel de azúcar en sangre. Además, puede ser más difícil continuar con atención el control de rutina de la diabetes si estás bajo mucha más presión.

Qué hacer:

  • Busca patrones. Toma nota del nivel de estrés en una escala del 1 al 10 cada vez que registres el nivel de azúcar en sangre. Es posible que pronto surja un patrón.
  • Toma el control. Una vez que sepas cómo afecta el estrés el nivel de azúcar en sangre, combátelo. Aprende técnicas de relajación, determina qué tareas son prioritarias y establece límites. Siempre que sea posible, evita los factores de estrés frecuentes. A menudo, el ejercicio puede ayudar a aliviar el estrés y a bajar el nivel de azúcar en sangre.
  • Busca ayuda. Aprende nuevas estrategias para afrontar el estrés. Trabajar con un psicólogo o un asistente social clínico puede ayudarte a identificar los factores de estrés, a resolver problemas estresantes o aprender nuevas técnicas de afrontamiento.

Cuanto más sepas sobre los factores que influyen en el nivel de azúcar en sangre, más podrás prever las fluctuaciones y establecer un plan acorde. Si tienes problemas para mantener el nivel de azúcar en sangre dentro de los valores deseados, pide ayuda a tu equipo de atención médica para la diabetes.

May 06, 2017 See more In-depth