Los cuidados para la diabetes son una responsabilidad de por vida. Toma en consideración estas 10 estrategias para evitar complicaciones con la diabetes.

Escrito por personal de Mayo Clinic

La diabetes es una enfermedad muy grave. Seguir un tratamiento para la diabetes requiere de un compromiso permanente, pero tu esfuerzo vale la pena. El buen cuidado de la diabetes puede reducir el riesgo de complicaciones graves — que incluso pueden poner en riesgo tu —vida.

A continuación, te presentamos 10 maneras de tomar un papel activo en el cuidado de la diabetes y así disfrutar de un futuro más saludable.

Algunas de las personas que te asesoran en lo relacionado con este padecimiento, por ejemplo, — el médico general o tu médico de atención primaria, las enfermeras especializadas en del cuidado de la diabetes y el dietista, — pueden ayudarte a aprender los conceptos básicos del cuidado de la diabetes y ofrecerte apoyo a lo largo del camino. Sin embargo, depende de ti controlar tu enfermedad.

Aprende todo lo que puedas sobre la diabetes. Integra actividad física y una sana alimentación a tu rutina diaria Mantén un peso saludable. Vigila tus niveles de glucosa y sigue las instrucciones de tu médico para controlarlos. No dudes en pedir ayuda a a tu equipo de tratamiento de la diabetes cuando la necesites.

Fumar aumenta el riesgo de diversas complicaciones en la diabetes entre las que destacan:

  • Reducción del flujo sanguíneo en piernas y pies, que puede provocar infecciones, úlceras y la posible extirpación de una parte del cuerpo mediante cirugía (amputación)
  • Cardiopatías
  • Accidentes cerebrovasculares
  • Enfermedades oculares, que pueden provocar ceguera
  • Daño al sistema nervioso
  • Enfermedades renales

Habla con tu médico sobre maneras de ayudarte a de dejar de fumar o sobre el uso de otros tipos de tabaco.

Así como la diabetes, la hipertensión también puede lesionar tus vasos sanguíneos. El colesterol alto también es preocupante, ya que, por lo regular, la lesión es peor y más rápida cuando tienes diabetes. Cuando estas enfermedades se juntan, pueden resultar en un ataque al corazón, un accidente cerebrovascular u otros padecimientos que pueden poner en peligro tu vida.

Llevar una dieta saludable, reducida en grasas y ejercitarse con regularidad puede ayudar muchísimo para controlar la presión arterial alta, así como los altos niveles de colesterol. Tu médico puede prescribirte algún medicamento.

Programa de dos a tres controles de la diabetes al año, además de tu revisión física general anual y tus exámenes de la vista de rutina.

Durante la revisión general, tu médico te preguntará acerca de tu alimentación y nivel de actividad física, y buscará si existe algún tipo de complicaciones relacionadas con la diabetes — incluidos los signos de daño renal, daño neurológico y enfermedades cardiacas — también como filtro para otros problemas médicos.

Tu oculista verificará si existen signos de daño en la retina, cataratas y glaucoma.

La hiperglucemia puede debilitar tu sistema inmunológico, por lo que las vacunas de rutina son extremadamente importantes. Pregunta a tu doctor sobre las vacunas siguientes:

  • Vacuna contra la influenza. Una vacuna contra la influenza cada año puede ayudar a mantenerte saludable durante la temporada de influenza, así como a evitar que haya complicaciones graves a causa de ésta.
  • Vacuna contra la neumonía. Algunas veces, la vacuna contra la neumonía necesita aplicarse sólo una vez. En caso de que haya complicaciones con la diabetes o tengas 65 años de edad o más, es necesario aplicarse una vacuna de refuerzo en cinco años.
  • Vacuna contra la hepatitis B. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos recomiendan que los adultos con diabetes que no se han vacunado previamente y que son menores de 60 años de edad deberán vacunarse contra la hepatitis B. Si tienes 60 años de edad o más y jamás te han vacunado contra la hepatitis B, consulta a tu médico para saber si es conveniente o no aplicarte la vacuna.
  • Otras vacunas. Mantente al día con la vacuna contra el tétanos. Es probable que tu doctor recomiende otras vacunas.

La diabetes puede hacerte propenso a infecciones en las encías. Cepíllate los dientes al menos dos veces al día, utiliza el hilo dental una vez al día y programa consultas con el dentista al menos dos veces al año. Llama al dentista en caso que tus encías sangren o se vean rojizas o inflamadas.

Los altos niveles de glucosa pueden reducir el flujo sanguíneo y dañar los nervios de tus pies. No atender cortes y ampollas puede provocar infecciones graves. La diabetes genera dolor, hormigueo o pérdida de sensibilidad en los pies.

Para evitar problemas en tus pies:

  • Lávalos todos los días con agua tibia. Evita remojarlos, ya que esto puede ocasionar que la piel se reseque.
  • Seca tus pies con cuidado, especialmente entre los dedos.
  • Hidrata tus pies y tobillos con lociones o vaselina. No untes aceites o cremas entre tus dedos — la humedad excesiva puede causar infecciones.
  • Revisa tus pies a diario para callos, ampollas, llagas, enrojecimiento o hinchazón.
  • Consulta a tu médico si presentas llagas o cualquier otro padecimiento en los pies que tarde varios días en sanar.

Tomar una pequeña dosis de aspirina al día reduce el riesgo de ataques al corazón y accidentes cerebrovasculares. Consulta con tu médico si la terapia de una aspirina diaria es adecuada para ti, y qué concentración sería la mejor.

El alcohol puede provocar altos o bajos niveles de glucosa, dependiendo de la cantidad de alcohol que consumas y si comes mientras lo haces. Si eliges consumir alcohol, hazlo con moderación y siempre acompáñalo con comida. Recuerda incluir las calorías de cualquier cantidad de alcohol que consumas en tu conteo diario de calorías.

Si estás estresado, es muy fácil descuidar tu rutina habitual de cuidado para la diabetes. Las hormonas que tu cuerpo puede producir en respuesta a un estrés prolongado pueden evitar que la insulina trabaje de manera apropiada, lo cual sólo empeora las cosas. Para tener el control, es necesario poner límites. Prioriza tus tareas. Aprende técnicas de relajación. Duerme bien y lo suficiente,

pero sobre todas las cosas, mantente positivo. Los cuidados para la diabetes están bajo tu control. Si estás dispuesto a poner de tu parte, la diabetes no se interpondrá en el camino para tener una vida activa y saludable.

Dec. 18, 2014