Muchos tipos de problemas pueden provocar un coma. Algunos ejemplos son:

  • Lesiones cerebrales traumáticas. Las lesiones cerebrales traumáticas, a menudo causadas por accidentes de tránsito o actos de violencia, son causas frecuentes de coma.
  • Accidente cerebrovascular. La irrigación disminuida o interrumpida de sangre al cerebro (accidente cerebrovascular), que puede ser causada por arterias bloqueadas o el estallido de un vaso sanguíneo, puede provocar un coma.
  • Tumores. Los tumores en el cerebro o en el tronco encefálico pueden producir un coma.
  • Diabetes. En las personas con diabetes, el aumento muy alto (hiperglucemia) o la disminución muy baja (hipoglucemia) de los niveles de azúcar en sangre pueden provocar un coma.
  • Falta de oxígeno. Las personas rescatadas de un ahogamiento o aquellas a las que se las resucitado después de un ataque cardíaco pueden no despertar debido a la falta de oxígeno en el cerebro.
  • Infecciones. Las infecciones como la encefalitis o la meningitis causan hinchazón (inflamación) del cerebro, la médula espinal o los tejidos que rodean el cerebro. Los casos graves de estas infecciones pueden provocar daño cerebral o un coma.
  • Convulsiones. Las convulsiones continuas pueden provocar un coma.
  • Toxinas. La exposición a toxinas, como monóxido de carbono o plomo, pueden causar daño cerebral y un coma.
  • Drogas y alcohol. Las sobredosis con drogas o alcohol pueden provocar un coma.
Aug. 14, 2015