Treatment for cirrhosis depends on the cause and extent of your liver damage. The goals of treatment are to slow the progression of scar tissue in the liver and to prevent or treat symptoms and complications of cirrhosis. You may need to be hospitalized if you have severe liver damage.
Treatment for the underlying cause of cirrhosis
In early cirrhosis, it may be possible to minimize damage to the liver by treating the underlying cause. Las opciones incluyen las siguientes:
- Treatment for alcohol dependency. People with cirrhosis caused by alcohol abuse should stop drinking. If you have cirrhosis, it is essential to stop drinking since any amount of alcohol is toxic to the liver. If stopping alcohol use is difficult, your doctor may recommend a treatment program for alcohol addiction.
- Pérdida de peso: People with cirrhosis caused by nonalcoholic fatty liver disease may become healthier if they lose weight and control their blood sugar levels. It is important to maintain adequate protein intake while attempting weight loss in the setting of cirrhosis.
- Medications to control hepatitis. Medications may limit further damage to liver cells caused by hepatitis B or C through specific treatment of these viruses.
- Medications to control other causes and symptoms of cirrhosis. Medications may slow the progression of certain types of liver cirrhosis. For example, for people with primary biliary cirrhosis (now known as primary biliary cholangitis) that is diagnosed early, medication may significantly delay progression to cirrhosis.
Other medications can relieve certain symptoms, such as itching, fatigue and pain. Nutritional supplements may be prescribed to counter malnutrition associated with cirrhosis and to prevent weak bones (osteoporosis).
Tratamiento de las complicaciones de la cirrosis
El médico tratará otras complicaciones de la cirrosis, entre ellas:
- Exceso de líquido en el cuerpo. Una dieta con bajo contenido de sodio y los medicamentos para evitar la acumulación de líquido en el cuerpo pueden ayudar a controlar la ascitis y la hinchazón. Una acumulación de líquido más grave puede requerir procedimientos de drenaje y otras intervenciones para aliviar la presión. En algunos casos, se coloca un pequeño tubo (derivación portosistémica intrahepática transyugular) en la vena del hígado para aliviar la presión arterial del hígado y reducir la tasa de acumulación de líquido.
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Hipertensión portal. Algunos medicamentos para la presión arterial pueden controlar la presión aumentada en las venas del hígado (hipertensión portal) y evitar un sangrado grave. El médico realizará una endoscopia superior en intervalos regulares para identificar venas agrandadas en el esófago o en el estómago (varices) que pueden producir sangrado.
Si tienes varices, es posible que necesites medicamentos para reducir el riesgo de sangrado. Si no puedes tolerar el medicamento y presentas signos de que las varices sangran o probablemente sangrarán, es posible que necesites un procedimiento (ligadura con banda) para detener el sangrado o reducir el riesgo de sangrado en el futuro. En algunos casos, se puede colocar una derivación portosistémica intrahepática transyugular en el hígado para reducir la presión arterial en el hígado y evitar más sangrado.
- Infecciones. Es posible que recibas antibióticos u otros tratamientos para infecciones. Es posible que el médico recomiende que te vacunes contra la influenza, la neumonía y la hepatitis.
- Mayor riesgo de cáncer de hígado. El médico recomendará que te realices análisis de sangre y ecografías cada seis meses para buscar signos de cáncer de hígado.
- Encefalopatía hepática. Es posible que te receten medicamentos para ayudar a evitar la acumulación de toxinas en la sangre debido a un mal funcionamiento del hígado.
Trasplante de hígado
En los casos avanzados de cirrosis, cuando el hígado deja de funcionar, un trasplante de hígado puede ser la única opción de tratamiento. Las personas suelen considerar esta opción cuando desarrollan los síntomas de la cirrosis, como ictericia, una importante retención de líquido (ascitis), várices sangrantes, encefalopatía hepática, disfunción renal o cáncer de hígado. Un trasplante de hígado reemplaza el hígado enfermo por el hígado sano de un donante fallecido o una parte del hígado de un donante vivo. La cirrosis es la causa más común de trasplante de hígado.
Los candidatos para recibir un trasplante de hígado deben pasar análisis extensivos para determinar si están suficientemente sanos para tener buenos resultados luego de la cirugía. Asimismo, los centros de trasplantes suelen solicitar un período de abstinencia de alcohol a las personas con enfermedades hepáticas relacionadas con el alcohol antes de que puedan recibir un trasplante.
Posibles tratamientos futuros
Los científicos están trabajando en la expansión de los tratamientos actuales para la cirrosis, pero los resultados han sido limitados. Debido a que la cirrosis tiene una gran cantidad de causas y complicaciones, existen muchos enfoques posibles. Una combinación de mayor cantidad de exámenes para la detección de tuberculosis, cambios en el estilo de vida y medicamentos nuevos podría mejorar los resultados de las personas que sufren daño hepático, en caso de que se comenzara en una etapa temprana.
En el futuro podría ser posible disminuir e incluso revertir la fibrosis que genera cirrosis según la causa de la fibrosis. Algunas de las personas que recibieron tratamientos exitosos para la hepatitis C y medicamentos para la hepatitis B podrían presentar mejoras en sus fibrosis.
Medicina alternativa
Se han utilizado muchas medicinas alternativas para tratar las enfermedades hepáticas. El cardo marino (silibinina) es la opción más utilizada y mejor estudiada. Entre otras hierbas se incluyen regaliz (glycyrrhiza), schisandra y astragalus. No obstante, en los ensayos clínicos no hay evidencia suficiente de beneficios para recomendar el uso de hierbas en el tratamiento de la cirrosis hepática. Asimismo, los medicamentos de hierbas representan un porcentaje en aumento de los casos informados de lesiones hepáticas inducidas por medicamentos. Habla con tu médico si estás interesado en probar una medicina alternativa para ayudar a enfrentar la cirrosis.