Las quemaduras pueden ser un problema médico menor o constituir emergencias con riesgo de vida. Muchas personas mueren cada año debido a lesiones por quemaduras relacionadas con fuego. La electricidad y las sustancias químicas también causan quemaduras graves. Los líquidos muy calientes son la causa más frecuente de las quemaduras en niños.

El tratamiento de las quemaduras depende del lugar y de la gravedad de la lesión. Las quemaduras solares y las escaldaduras menores generalmente pueden tratarse en casa. Las quemaduras profundas o extendidas requieren atención médica inmediata.

Las personas con quemaduras graves a menudo requieren tratamiento en centros especializados en quemaduras. Es posible que necesiten injertos de piel para recubrir las lesiones grandes o para minimizar las cicatrices en el caso de las lesiones profundas. Además de esto, pueden llegar a necesitar apoyo emocional y meses de atención médica de seguimiento, como fisioterapia.

Las quemaduras no afectan la piel de manera uniforme, por lo que una sola lesión puede alcanzar distintas profundidades. Distinguir entre una quemadura leve y una quemadura más grave implica determinar la extensión del tejido dañado.

A continuación se ofrecen tres clasificaciones de quemaduras:

  • Quemadura de primer grado. Esta quemadura leve afecta solo la capa externa de la piel (epidermis). Puede causar enrojecimiento, hinchazón y dolor. Generalmente se cura con medidas de primeros auxilios en un plazo de varios días a una semana. Un ejemplo clásico son las quemaduras solares.
  • Quemadura de segundo grado. Este tipo de quemadura afecta tanto la epidermis como la segunda capa de piel (dermis). Puede hacer que la piel se vea roja, blanca o manchada, y que sientas dolor e hinchazón. Además, la herida suele tener una apariencia húmeda o mojada. Pueden aparecer ampollas y el dolor puede ser intenso. Las quemaduras de segundo grado profundas pueden dejar cicatrices.
  • Quemadura de tercer grado. Esta quemadura alcanza la capa de grasa que se encuentra debajo de la piel. Las zonas quemadas pueden quedar de color negro carbonizado o blanco. Es posible que la piel tenga una apariencia cerosa o curtida. Las quemaduras de tercer grado pueden destruir nervios, lo que a su vez puede ocasionar insensibilidad. Una persona con este tipo de quemadura también puede tener dificultades para respirar, o puede experimentar inhalación de humo o envenenamiento con monóxido de carbono.

Cuándo consultar al médico

Busca asistencia médica de urgencia para los siguientes casos:

  • Quemaduras que afectan las manos, los pies, el rostro, la ingle, los glúteos, una articulación principal o una zona grande del cuerpo
  • Quemaduras profundas, es decir, quemaduras que afectan todas las capas de la piel e incluso otros tejidos
  • Quemaduras causadas por sustancias químicas o la electricidad
  • Dificultad para respirar o quemaduras en las vías respiratorias

Las quemaduras leves pueden tratarse en casa, pero llama al médico si presentas lo siguiente:

  • Ampollas grandes
  • Signos de infección, como supuración de la herida, aumento del dolor, enrojecimiento e hinchazón
  • Una quemadura o ampolla que no sana después de varias semanas
  • Síntomas nuevos sin causa aparente
  • Cicatrices considerables

Hay muchas cosas que pueden causar quemaduras, entre ellas:

  • Fuego
  • Líquido o vapor calientes
  • Metal, vidrio y otros objetos calientes
  • Corriente eléctrica
  • Radiación de rayos X o radioterapia para tratar el cáncer
  • Luz solar o luz ultravioleta de una lámpara de sol o de una cama de bronceado
  • Productos químicos como los ácidos fuertes, la lejía, el diluyente de pintura o la gasolina
  • Maltrato

Las quemaduras profundas y generalizadas pueden provocar muchas complicaciones, como:

  • Infección. Las quemaduras pueden dejar la piel vulnerable a la infección bacteriana y aumentar el riesgo de síndrome séptico. El síndrome séptico es una infección potencialmente mortal que se desplaza por el torrente sanguíneo y afecta todo el cuerpo. Es una enfermedad de progresión rápida y puede causar choque e insuficiencia orgánica.
  • Bajo volumen sanguíneo. Las quemaduras pueden dañar los vasos sanguíneos y causar pérdida de líquido. Esto puede provocar un bajo volumen sanguíneo (hipovolemia). La pérdida intensa de sangre y líquido le impide al corazón bombear suficiente sangre al cuerpo.
  • Temperatura corporal peligrosamente baja. La piel ayuda a controlar la temperatura corporal, de modo que cuando se lesiona una gran porción de piel, se pierde calor corporal. Esto aumenta el riesgo de tener una temperatura corporal peligrosamente baja (hipotermia). La hipotermia es una afección en la que el cuerpo pierde calor más rápido de lo que lo produce.
  • Problemas respiratorios. Respirar aire caliente o humo puede quemar las vías respiratorias y causar dificultades respiratorias. La inhalación de humo daña los pulmones y puede causar insuficiencia respiratoria.
  • Cicatrices. Las quemaduras pueden causar cicatrices y zonas acanaladas producidas por un crecimiento excesivo del tejido cicatricial (queloides).
  • Problemas en los huesos y las articulaciones. Las quemaduras profundas pueden limitar el movimiento de los huesos y las articulaciones. Se puede formar tejido cicatricial y causar una contracción y endurecimiento de la piel, los músculos o los tendones (contracturas). Esta afección puede desplazar las articulaciones de forma permanente.

Busca atención médica de urgencia para tratar quemaduras profundas o que afecten las manos, los pies, el rostro, la ingle, los glúteos, una articulación principal o una zona grande del cuerpo. El médico de la sala de urgencias puede recomendarte un examen por parte de un especialista en la piel (dermatólogo), un especialista en quemaduras u otro especialista.

Para otro tipo de quemaduras, deberás realizar una consulta con tu médico de cabecera. La siguiente información puede ayudarte a estar preparado.

Haz una lista de preguntas que desees hacerle al médico, como las siguientes:

  • ¿Necesito tratamiento para la quemadura?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento, y cuáles son las ventajas y las desventajas de cada una?
  • ¿Cuáles son las alternativas al enfoque principal que sugieres?
  • ¿Puedo esperar a ver si la quemadura se cura sola?
  • ¿Necesito medicamentos con receta o puedo usar medicamentos de venta libre para tratar la quemadura?
  • ¿Qué resultados puedo esperar?
  • ¿Qué rutinas para el cuidado de la piel me recomiendas mientras se cura la quemadura?
  • ¿Qué clase de seguimiento, si lo hubiera, necesitaré?
  • ¿Qué cambios en la piel debo ver mientras se cura?

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, como las siguientes:

  • ¿Cómo se produjo la quemadura?
  • ¿Tienes otros síntomas?
  • ¿Tienes otras enfermedades no diagnosticadas, como diabetes?
  • ¿Qué tratamientos caseros para la quemadura probaste?
  • ¿Notaste algún cambio en el aspecto de la quemadura?

Durante la exploración física, el médico te examinará la piel quemada y determinará qué porcentaje del área de la superficie corporal total está afectado. En general, un área de piel aproximadamente igual al tamaño de la palma de la mano equivale al 1 por ciento del área de la superficie corporal total. En el caso de las personas de entre 10 y 40 años de edad, la American Burn Association (Asociación Estadounidense de Quemaduras) define como «quemadura grave» la que abarca más del 25 por ciento del área de la superficie corporal total o cualquier quemadura que afecte los ojos, las orejas, la cara, las manos, los pies o la ingle.

También te examinarán para detectar otras lesiones y para determinar si la quemadura afectó el resto del cuerpo. Quizás necesites análisis de laboratorio, radiografías u otros procedimientos de diagnóstico.

El tratamiento de las quemaduras depende del tipo y la extensión de las lesiones. La mayoría de las quemaduras menores se pueden tratar en el hogar con productos que se venden sin receta o con aloe. Por lo general, se curan en el transcurso de unas pocas semanas.

En el caso de las quemaduras graves, después de la administración de los primeros auxilios correspondientes y de la evaluación de la lesión, el tratamiento puede consistir en medicamentos, apósitos, terapia y cirugía. Los objetivos del tratamiento son controlar el dolor, extraer el tejido muerto, impedir la infección, reducir la formación de cicatrices, recuperar la función y abordar las necesidades emocionales.

Quizás necesites meses de tratamientos adicionales y terapia. Estos se pueden hacer durante una estancia hospitalaria, de manera ambulatoria o en el hogar. Algunos factores que influyen en esta elección son tus deseos, otras afecciones y tus capacidades, por ejemplo si tú puedes cambiarte las vendas.

Medicamentos y productos para curar las heridas

En el caso de las quemaduras mayores, se usan varios medicamentos y productos para estimular la curación.

  • Tratamientos basados en agua. El equipo de atención puede aplicar técnicas como la terapia de MIST Therapy® con ultrasonido para limpiar y estimular el tejido de la herida.
  • Líquidos para impedir la deshidratación. Quizás necesites líquidos intravenosos para impedir la deshidratación y la insuficiencia orgánica.
  • Medicamentos para el dolor y la ansiedad. La curación de las quemaduras puede ser sumamente dolorosa. Es posible que necesites morfina y medicamentos contra la ansiedad, en particular para cuando te cambias los apósitos.
  • Ungüentos y cremas para quemaduras. El equipo de atención puede escoger entre varios productos tópicos para la curación de heridas. Estos ayudan a mantener la herida húmeda, reducir el dolor, prevenir infecciones y acelerar la curación.
  • Apósitos. Es posible que el equipo de atención utilice varios apósitos especiales para las heridas. Estos crean un entorno húmedo que combate la infección y ayuda a que la quemadura se cure.
  • Medicamentos que combaten la infección. Si contraes una infección, es posible que necesites antibióticos intravenosos.
  • Vacuna contra el tétanos. El médico podría recomendarte que te apliques una vacuna contra el tétanos después de una lesión por quemadura.

Fisioterapia y terapia ocupacional

Si la zona quemada es grande, especialmente si afecta alguna de las articulaciones, quizás necesites ejercicios de fisioterapia. Estos pueden ayudar a estirar la piel para que las articulaciones se mantengan flexibles. Otros tipos de ejercicios pueden mejorar la fortaleza muscular y la coordinación. Además, es posible que la terapia ocupacional ayude si tienes dificultad para realizar las actividades cotidianas normales.

Cirugías y otros procedimientos

Es posible que necesites uno o más de los procedimientos siguientes:

  • Asistencia respiratoria. Si tuviste quemaduras en la cara o en el cuello, es posible que se te inflame la garganta y se cierre. Si, al parecer, esto es probable, quizás el médico te inserte un tubo y lo haga descender por la tráquea a fin de mantener la entrada de oxígeno en los pulmones.
  • Alimentación por sonda. Cuando el cuerpo comienza a tratar de curar las quemaduras, el metabolismo entra en un estado de actividad intensa. Por ello, a fin de procurarte una nutrición adecuada, es posible que el médico te introduzca una sonda de alimentación por la nariz hasta el estómago.
  • Facilitar la circulación sanguínea alrededor de la herida. Si la costra (escara) de una quemadura se extiende completamente alrededor de una de las extremidades, puede adherirse y endurecerse y cortar la circulación sanguínea. Una costra (escara) que se extiende completamente alrededor del pecho puede dificultar la respiración. Quizás el médico corte la escara en varias partes a fin de liberar esta presión. Este procedimiento se denomina «descompresión».
  • Injertos de piel. Un injerto de piel consiste en una intervención quirúrgica por la que partes sanas de la propia piel de la persona quemada se usan para reemplazar el tejido cicatricial causado por las quemaduras profundas. Como solución temporal, se puede usar piel de donante de cadáveres o de cerdos.
  • Cirugía plástica. La cirugía plástica (reconstrucción) puede mejorar el aspecto de las cicatrices por quemaduras y aumentar la flexibilidad de las articulaciones afectadas por la formación de cicatrices.

Para tratar las quemaduras menores, toma estas medidas:

  • Enfría la quemadura. Dejar correr agua fresca (no fría) del grifo sobre la quemadura durante 10 a 15 minutos o hasta que se alivie el dolor. O bien, coloca una toalla limpia humedecida con agua fría del grifo. No uses hielo. Poner hielo directamente sobre la quemadura puede provocar más daño al tejido.
  • Quítate los anillos u otros artículos ajustados de la zona afectada por la quemadura. Intenta hacerlo en forma rápida y suave, antes de que se hinche esa zona.
  • No revientes las ampollas pequeñas (no más grandes que la uña del dedo meñique). Si se revientan las ampollas, limpia con cuidado la zona con jabón suave y agua, aplica un ungüento antibiótico y cubre con un vendaje de gasa antiadherente.
  • Aplica una crema hidratante o una loción o gel de aloe vera. Es posible que esto suavice la zona y evite la sequedad a medida que se cure la herida.
  • De ser necesario, toma analgésicos de venta libre. Entre los productos sin receta se encuentran el ibuprofeno (Advil, Motrin IB, otros), el naproxeno (Aleve) y el paracetamol (Tylenol, otros).
  • Considera la vacuna contra el tétanos. Asegúrate de que tu refuerzo contra el tétanos esté actualizado. Los médicos recomiendan vacunarse contra el tétanos al menos cada 10 años.

Ya sea que la quemadura haya sido menor o grave, usa protector solar y crema humectante con regularidad una vez que se haya curado la herida.

Afrontar una lesión por quemaduras graves puede ser todo un desafío, en especial si afecta zonas extensas del cuerpo o se produce en lugares que los demás ven fácilmente, como el rostro o las manos. Esta carga se hace más pesada aun si sumamos la posibilidad de tener cicatrices, movilidad reducida y cirugías.

Considera la posibilidad de unirte a un grupo de apoyo con otras personas que tengan quemaduras graves y sepan lo que estás atravesando. Puede ser reconfortante compartir tu experiencia y tu lucha, y conocer a personas que se enfrentan a desafíos similares. Pídele información al médico sobre grupos de apoyo de tu zona o virtuales.

Presta atención al riesgo de quemaduras fuera del hogar, en especial si trabajas en lugares con llamas expuestas, sustancias químicas o materiales sobrecalentados.

Para reducir el riesgo de las quemaduras domésticas frecuentes:

  • Nunca dejes alimentos sobre la hornalla encendida sin prestarles atención.
  • Gira las manijas de las sartenes hacia la parte trasera de la cocina.
  • Mantén los líquidos calientes fuera del alcance de niños y mascotas.
  • Mantén los dispositivos eléctricos lejos del agua.
  • Prueba la temperatura de los alimentos antes de servírselos a un niño. No calientes el biberón del bebé en el microondas.
  • Nunca cocines con ropa holgada que podría prenderse fuego en la hornalla.
  • Si hay niños pequeños presentes, bloquea su acceso a fuentes de calor como hornallas, parrillas al aire libre, chimeneas y calefactores.
  • Antes de ubicar a un niño en el asiento del auto, controla los cinturones o hebillas.
  • Desenchufa la plancha y aparatos similares cuando no estén en uso. Guárdalos fuera del alcance de niños pequeños.
  • Cubre los tomacorrientes que no se utilicen con una tapa de seguridad. Mantén los cables eléctricos fuera del camino para que los niños no se los lleven a la boca.
  • Si fumas, evita hacerlo dentro de la casa y, en especial, nunca fumes en la cama.
  • Controla los detectores de humo y cambia las baterías regularmente.
  • Coloca un matafuego en cada piso de tu casa.
  • Mantén las sustancias químicas, los encendedores y los fósforos fuera del alcance de los niños.
  • Coloca el termostato del calentador de agua por debajo de los 120 °F (48,9 °C) para prevenir escaldaduras. Antes de bañar a un niño, prueba el agua del baño.
Aug. 01, 2015