La mayoría de los osteofitos no causan signos ni síntomas. Es posible que no te des cuenta de que tienes osteofitos hasta que una radiografía que te hagas por otro trastorno revele esos crecimientos. Sin embargo, en algunos casos, los osteofitos pueden provocar dolor y pérdida de movimiento de las articulaciones.

Los síntomas específicos dependen de dónde se encuentren los osteofitos. Por ejemplo:

  • Rodilla. Los osteofitos de la rodilla pueden hacer que te duela cuando extiendes o doblas la pierna. Los crecimientos óseos se pueden interponer entre los huesos y los tendones que hacen que la rodilla funcione sin dificultad.
  • Columna vertebral. Los osteofitos que están sobre las vértebras pueden reducir el espacio donde se encuentra la médula espinal. Esos osteofitos pueden comprimir la médula espinal o sus raíces nerviosas y pueden provocar debilidad o entumecimiento en los brazos o en las piernas.
  • Cadera. Los osteofitos pueden generar dolor cuando mueves la cadera, aunque es posible que sientas el dolor en la rodilla. Según dónde se ubiquen, los osteofitos pueden disminuir la amplitud de movimiento de tu articulación de la cadera.
  • Hombro. Los osteofitos pueden rozar el manguito de los rotadores, grupo de músculos y tendones que ayudan a controlar los movimientos del hombro. Esto puede provocar hinchazón (tendinitis) y desgarros en el manguito de los rotadores.
  • Dedos. Los osteofitos aparecen como bultos duros debajo de la piel y pueden hacer que las articulaciones de los dedos tengan un aspecto nudoso.

Cuándo consultar con el médico

Pide una consulta con tu médico si tienes dolor o hinchazón en una o más articulaciones, o si te resulta difícil mover una articulación. El tratamiento temprano puede ayudar a prevenir o a retrasar un mayor daño en las articulaciones.

Feb. 27, 2015