Un asa ciega puede producir problemas cada vez mayores, entre ellos:

  • Absorción deficiente de las grasas. Las bacterias del intestino delgado descomponen las sales biliares necesarias para digerir las grasas. En consecuencia, el cuerpo no puede absorber por completo las vitaminas A, D, E y K solubles en grasa. La absorción incompleta de las grasas produce diarrea, pérdida de peso y trastornos por insuficiencia de vitaminas.
  • Daño del revestimiento intestinal. Las toxinas que se liberan cuando las bacterias descomponen los alimentos estancados dañan la membrana mucosa del intestino delgado. Como resultado, la mayoría de los nutrientes, incluso los hidratos de carbono y las proteínas, se absorben de manera deficiente, lo cual deriva en una malnutrición grave.
  • Insuficiencia de vitamina B12. Las bacterias que se encuentran en el intestino delgado absorben la vitamina B12, que es esencial para el funcionamiento normal del sistema nervioso y para la producción de células sanguíneas y de ADN. Una insuficiencia grave de vitamina B12 puede producir debilidad, fatiga, hormigueo y entumecimiento en las manos y en los pies y, en los casos avanzados, confusión mental. El daño del sistema nervioso normal que se produce por una insuficiencia de vitamina B12 puede ser irreversible.
  • Huesos frágiles (osteoporosis). Con el tiempo, el daño del intestino que se produce por un crecimiento bacteriano anormal provoca una absorción deficiente de calcio y, a la larga, puede derivar en enfermedades óseas, como la osteoporosis.
  • Cálculos renales. La absorción deficiente de calcio también puede provocar, tarde o temprano, cálculos renales.
Feb. 26, 2015