La gripe aviar es causada por un tipo del virus de la influenza que casi nunca infecta a los humanos. Se han identificado más de una docena de tipos de gripe aviar, entre ellos, las dos cepas que han infectado más recientemente a los seres humanos: H5N1 y H7N9. Cuando la gripe aviar contagia a los humanos, puede ser mortal.

En los últimos años, han ocurrido brotes de gripe aviar en Asia, África y partes de Europa. La mayoría de las personas que manifestaron síntomas de gripe aviar habían estado en contacto cercano con aves enfermas. En unos pocos casos, la gripe aviar se contagió entre personas.

Las autoridades de salud pública temen que pueda ocurrir un brote mundial si un virus de la gripe aviar muta a una forma que se transmita con mayor facilidad entre personas. Los investigadores están trabajando en vacunas para proteger a las personas de la gripe aviar.

Los signos y síntomas de la influenza aviar pueden comenzar en un plazo de dos a ocho días desde la infección, según el tipo. En la mayoría de los casos, los síntomas se asemejan a los de la influenza convencional, como los siguientes:

  • Tos
  • Fiebre
  • Dolor de garganta
  • Dolores musculares
  • Dolor de cabeza
  • Dificultad para respirar

Algunas personas también tienen náuseas, vómitos o diarrea. Además, en algunos casos, una infección leve en el ojo (conjuntivitis) es el único indicio de la enfermedad.

Cuándo consultar al médico

Consulta al médico de inmediato si tienes fiebre, tos y dolor corporal, y si viajaste recientemente a alguna parte del mundo donde hay casos de influenza aviar. Si visitaste alguna granja o mercado al aire libre, asegúrate de que el médico lo sepa.

La influenza aviar ocurre naturalmente en aves acuáticas salvajes y se puede esparcir en aves domésticas como gallinas, pavos, patos y gansos. La transmisión de la enfermedad es mediante el contacto con excrementos de aves infectadas o secreciones de su nariz, boca u ojos.

Mercados al aire libre, donde se venden huevos y aves en condiciones insalubres o de hacinamiento, son caldos de cultivo de infección y puede propagar la enfermedad a una comunidad más amplia.

La carne o huevos mal cocidos de aves infectadas puede transmitir la influenza aviar. La carne de ave es segura para comer si se cocina bien a una temperatura interna de 165 °F (74 °C). Los huevos se deben cocinar hasta que las yemas y las claras estén firmes.

El mayor factor de riesgo de la influenza aviar parece ser el contacto con aves enfermas o superficies contaminadas por sus plumas, saliva o excrementos. En muy pocos casos, la influenza aviar se ha transmitido de un humano a otro. Sin embargo, a menos que los virus comiencen a propagarse con más facilidad entre las personas, las aves infectadas presentan el mayor peligro.

El patrón de transmisión humana sigue siendo un misterio. Personas de todas las edades han contraído influenza aviar, aunque la edad promedio de las personas afectadas parece depender del tipo de influenza aviar. La edad promedio de aquellas personas afectadas por H7N9 fue de 62 años, mientras que la edad promedio de aquellas personas con H5N1 fue solo de 26 años.

Investigaciones recientes sugieren que las mujeres tienen mayor riesgo de contraer influenza aviar y sufrir sus complicaciones. Sin embargo, no queda claro con exactitud el motivo de esto.

Las personas con influenza aviar pueden manifestar complicaciones que ponen en riesgo la vida, entre ellas:

  • Neumonía
  • Colapso pulmonar
  • Insuficiencia respiratoria
  • Disfunción renal
  • Problemas de corazón

Aunque la influenza aviar puede matar a más de la mitad de las personas que infecta, la cantidad de muertes sigue siendo baja, porque pocas personas han tenido influenza aviar. Se han informado menos de 500 muertes por influenza aviar a la Organización Mundial de la Salud desde 1997.

Por el contrario, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades calculan que la influenza estacional es responsable de miles de muertes por año solo en los Estados Unidos.

Si sospechas que tienes gripe aviar, debes consultar al médico de atención primaria. Informa a las personas que tienes influenza y pide una máscara quirúrgica para usar durante la visita. Si estás muy enfermo, es posible que tengan que hospitalizarte.

Qué puedes hacer

  • Antecedentes de los síntomas. Anota los síntomas que hayas experimentado y su duración.
  • Exposiciones recientes a posibles fuentes de infección. Asegúrate de describir viajes internacionales, especialmente a zonas donde la gripe aviar es frecuente.
  • Historia clínica. Haz una lista con tu información médica importante, como otras enfermedades para las cuales estés recibiendo tratamiento y cualquier medicamento, vitamina o suplemento que estés tomando.
  • Preguntas para hacerle al médico. Anota una lista de preguntas con anticipación para que puedas aprovechar al máximo tu tiempo con el médico.

En caso de gripe aviar, algunas preguntas básicas para hacerle a tu médico son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Necesitaré realizarme alguna prueba?
  • ¿Cuál es el enfoque de tratamiento más adecuado? ¿Hay alternativas?
  • ¿Necesitaré tomar medicamentos?
  • ¿Qué puedo hacer en casa para ayudar a aliviar los síntomas?

Qué esperar del médico

El médico necesitará saber ciertos detalles sobre tu enfermedad para hacer un diagnóstico. Prepárate para responder preguntas, tales como:

  • ¿Cuándo comenzaste a sentirte enfermo?
  • ¿Has tenido fiebre? Si es así, ¿qué tan alta?
  • ¿Has tenido contacto cercano con aves últimamente?
  • ¿Has viajado al exterior últimamente? Si es así, ¿a dónde?

Análisis de laboratorio

Se pueden analizar muestras de líquidos de la nariz o la garganta en busca de evidencia del virus de la influenza aviar. Se deben tomar estas muestras los primeros días después de la aparición de los síntomas.

Pruebas de diagnóstico por imágenes

Las radiografías pueden ser útiles para evaluar la enfermedad de los pulmones, lo que puede determinar el diagnóstico adecuado y las mejores opciones de tratamiento para los signos y síntomas.

Muchos virus de la influenza se han vuelto resistentes a los efectos de una categoría de medicamentos antivirales, entre ellos amantadina y rimantadina (Flumadine). Las autoridades de salud pública recomiendan el uso de oseltamivir (Tamiflu) o, en caso de no poder usarlo, zanamivir (Relenza). Se puede tomar estos medicamentos en un plazo de dos días después de la aparición de los síntomas.

Sin embargo, existe preocupación de que algunos tipos de gripe aviar puedan desarrollar resistencia al oseltamivir. Las autoridades chinas de salud pública han desarrollado otro tipo de medicamento contra la influenza que recibió una aprobación acelerada del gobierno para el tratamiento de la gripe aviar H7N9.

Vacuna contra la influenza aviar

La Administración de Alimentos y Medicamentos aprobó una vacuna para prevenir la infección con una cepa del virus de la gripe aviar H5N1. Esta vacuna no está disponible para el público, pero el gobierno de los Estados Unidos la está acopiando y la distribuirá en caso de que haya un brote.

Esta vacuna podría utilizarse inicialmente en dicho brote para brindar protección limitada hasta que se desarrolle y se produzca otra vacuna — diseñada para proteger contra la forma específica del virus que causa el brote—. Los investigadores continúan trabajando en otros tipos de vacunas contra la influenza aviar.

Recomendaciones para viajeros

Si viajas al sudeste asiático o a cualquier otra región donde hay brotes de gripe aviar, ten presente las siguientes recomendaciones de salud pública:

  • Evita las aves domésticas. En la medida de lo posible, evita las zonas rurales, las granjas y los mercados al aire libre.
  • Lávate las manos. Es una de las formas más simples y efectivas de prevenir todo tipo de infecciones. Cuando viajas, usa un desinfectante para manos a base de alcohol que contenga, por lo menos, 60 por ciento de alcohol.
  • Consulta acerca de las vacunas contra la influenza. Antes de viajar, pregúntale al médico acerca de una vacuna contra la influenza. No te protegerá específicamente de la gripe aviar, pero puede ayudarte a reducir el riesgo de infección simultánea con el virus de la influenza humana y aviar.

Carne de ave y productos a base de huevo

Debido a que el calor destruye los virus aviares, la carne de ave cocida no presenta un riesgo para la salud. Aun así, es mejor tomar precauciones al manipular y al preparar la carne de ave que puede estar contaminada con salmonella u otras bacterias perjudiciales.

  • Evita la contaminación cruzada. Usa agua caliente y jabonosa para lavar las tablas de cortar, los utensilios y todas las superficies que hayan entrado en contacto con la carne de ave cruda.
  • Realiza una cocción completa. Cocina el pollo hasta que sus jugos estén transparentes y hasta que alcance una temperatura interna mínima de 165 °F (74 °C).
  • Evita los huevos crudos. Debido a que las cáscaras de huevo suelen estar contaminadas con excremento de ave, evita las comidas que contengan huevos mal cocidos o crudos.
Sept. 25, 2014