El riesgo de desarrollar aspergilosis depende de tu estado general de salud y del grado de exposición al moho. En general, estos factores te vuelven más vulnerable a una infección:

  • Sistema inmunitario debilitado. Las personas que toman medicamentos inmunodepresores después de someterse a una cirugía de trasplante, especialmente trasplantes de médula ósea o de células madre, o las personas que tienen ciertos tipos de cáncer de la sangre tienen un riesgo más alto de contraer aspergilosis invasiva. Las personas que se encuentran en las etapas finales del sida también pueden tener un mayor riesgo.
  • Bajo nivel de glóbulos blancos. Realizarte una quimioterapia, un trasplante de órganos o tener leucemia reduce los niveles de glóbulos blancos, volviéndote más vulnerable a la aspergilosis invasiva. También lo hace la enfermedad granulomatosa crónica, un trastorno hereditario que afecta las células del sistema inmunitario.
  • Cavidades pulmonares. Las personas que tienen espacios aéreos curados (cavidades) en los pulmones tienen mayor riesgo de desarrollar una masa de fibras fúngicas enredadas (aspergiloma). Las cavidades son zonas que se han dañado por la radiación al pulmón o por enfermedades pulmonares como la tuberculosis o la sarcoidosis, una enfermedad inflamatoria no cancerosa.
  • Asma o fibrosis quística. Las personas con asma y fibrosis quística, especialmente aquellas cuyos problemas pulmonares son de larga data o son difíciles de controlar, tienen más probabilidades de tener una respuesta alérgica al moho aspergillus.
  • Tratamiento con corticoesteroides a largo plazo. El uso a largo plazo de corticoesteroides puede aumentar el riesgo de infecciones oportunistas, dependiendo de la enfermedad oculta que se está tratando y qué otros medicamentos se están utilizando.
Aug. 05, 2014