Análisis y diagnósticos

Escrito por personal de Mayo Clinic

Las pruebas y los procedimientos utilizados para diagnosticar la leucemia linfocítica aguda comprenden:

  • Análisis de sangre. Los análisis de sangre pueden revelar demasiados glóbulos blancos e insuficientes glóbulos rojos y plaquetas. Un análisis de sangre también puede indicar la presencia de blastocitos (células inmaduras que normalmente se encuentran en la médula ósea).
  • Análisis de médula ósea. Durante el aspirado de médula ósea, se utiliza una aguja para extraer una muestra de médula ósea del hueso de la cadera. La muestra se envía a un laboratorio para analizar si tiene células de leucemia.

    Los médicos del laboratorio clasificarán las células sanguíneas en tipos específicos según su tamaño, forma y otras características. También buscan ciertos cambios en las células cancerosas y determinan si las células de leucemia se originaron en linfocitos B o T. Esta información ayuda a que los médicos elaboren un plan de tratamiento.

  • Pruebas de diagnóstico por imágenes. Las pruebas de diagnóstico por imágenes, como las radiografías, las tomografías computarizadas (TC) o las ecografías, pueden ayudar a determinar si el cáncer se ha diseminado al cerebro y la médula espinal o a otras partes del cuerpo.
  • Prueba de líquido cefalorraquídeo. Para recoger una muestra de líquido cefalorraquídeo (el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal), puede usarse una prueba de punción lumbar, también denominada «punción medular». La muestra se analiza para determinar si las células cancerosas se propagaron al líquido cefalorraquídeo.
Jan. 28, 2016