Tratamiento del cáncer de pulmón de células no pequeñas: infórmate sobre tus opciones

Explora los tratamientos que pueden ayudar a aliviar el dolor y hacerte sentir mejor.

Si tienes cáncer de pulmón de células no pequeñas quiere decir que tu cáncer se ha diseminado, y que puede ser difícil de curar. Pero el tratamiento aún puede aliviar tu dolor, mejorar tu calidad de vida y prolongarla.

El mejor plan de tratamiento para ti dependerá de muchos factores diferentes, entre ellos, los tratamientos que ya has probado, las zonas del cuerpo a las que se haya diseminado el cáncer y la respuesta de tu cuerpo al cáncer y el tratamiento. Tú y tu equipo de atención pueden considerar estos tratamientos.

Quimioterapia paliativa

La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas en todo el cuerpo en lugar de actuar sobre una zona en particular. La quimioterapia paliativa no cura el cáncer, pero puede reducir el avance de la enfermedad, aliviar el dolor y prolongar la vida.

Se pueden administrar uno o más medicamentos de quimioterapia a través de una vena del brazo (vía intravenosa) o por vía oral. Por lo general, se administra una combinación de medicamentos en una serie de tratamientos, durante un período de semanas a meses, con descansos en el medio, para que puedas recuperarte. En la mayoría de los casos, se utiliza cisplatino o carboplatino en combinación con otro medicamento.

Los efectos secundarios de la quimioterapia pueden comprender:

  • Falta de apetito
  • Llagas en la boca
  • Caída del cabello
  • Sangrado o formación de hematomas con facilidad
  • Mayor riesgo de infección
  • Estreñimiento
  • Diarrea
  • Náuseas y vómitos
  • Fatiga

Radioterapia

En el cáncer de pulmón de células no pequeñas, se suele utilizar radioterapia como parte del régimen para aliviar los síntomas y el dolor (cuidados paliativos) en lugar de para curar el cáncer. La radioterapia paliativa utiliza haces de energía de alta potencia de fuentes como los rayos X para matar las células cancerosas y reducir los tumores en las zonas específicas que te provocan dolor u otros síntomas. Por ejemplo, el médico puede dirigir la radioterapia a tumores en las vías respiratorias que afecten tu respiración o a tumores en el cerebro que te causen dolor.

La radioterapia puede dirigirse al cáncer desde afuera del cuerpo (radioterapia de haz externo) o se puede colocar en agujas, semillas o catéteres para luego insertarla en el cuerpo cerca del cáncer (braquirradioterapia).

Los efectos secundarios de la radioterapia pueden comprender:

  • Bajar de peso
  • Náuseas y vómitos
  • Fatiga
  • Falta de apetito
  • Formación de ampollas, enrojecimiento y desprendimiento de la piel u otros cambios en la piel de las zonas tratadas
  • Caída del cabello en el sitio de la radiación
March 01, 2017