Bertha Hernández Pérez, madre de cuatro niños, trabaja arduamente en la granja familiar en Cacate, pequeño poblado del centro de México, donde no hay electricidad y se requiere diariamente recorrer largas distancias para obtener agua.
Bertha esperaba su quinto hijo a fines de 2003, y durante una difícil labor de parto con nacimiento de nalgas, no sólo perdió su bebé sino que presentó desgarro de la vejiga e infección. No tuvo más alternativa que abandonar a su familia y buscar atención médica.
Bertha se trasladó hasta un hospital público en San Cristóbal (cerca de 60 km. de Cacate). Después de repetidas visitas, uno de los médicos le dijo: "Ya no regrese aquí, porque no puedo ayudarla".
Desesperada, Bertha escribió para pedir ayuda al gobernador de Chiapas, quien la ayudó a entrar en contacto con el grupo de la misión de Asistencia Médica Internacional (IMA).
Así, Bertha obtuvo una cita con la Dra. Roseanne Kho, cirujana ginecóloga de Mayo Clinic de Scottsdale en Arizona y voluntaria de IMA durante cuatro años en Chiapas.
La Dra. Kho se quedó estupefacta después de examinar a Bertha: "La fuga de orina era constante pues la uretra se había desprendido de la vejiga, y dejado un gran orificio en la misma. Sabía que no podíamos tratarla en el hospitalito donde trabajábamos".
La Dra. Kho solicitó la asistencia del Dr. Javier Magrina, su colega en Mayo Clinic de Arizona, quien simplemente respondió: "Debemos ayudarla".
Bertha pasó meses en trámites a fin de obtener el permiso para viajar a los Estados Unidos. "Cada día que pasaba, aumentaba el dolor", comenta. "Bebía muy poca agua porque mientas más ingería, peor era el dolor".
Bertha finalmente llegó a Mayo Clinic en abril de 2005, acompañada por una representante de IMA.
Durante los primeros dos días, se realizaron pruebas y exámenes. Bertha explica que a pesar del miedo inicial, "las enfermeras me trataron con dulzura y consideración, como si hubieran sido mis madres, y estaba muy contenta porque el Dr. Magrina hablaba español".
"No podía creer que ella sufrió así durante un año y cuatro meses, y que sobrevivió sin sucumbir a una grave infección", comenta el Dr. Magrina. "Nos dejó estupefactos".
El Dr. Donald Novicki, urólogo de Mayo Clinic, se unió al Dr. Magrina en el quirófano para cerrar el orificio de la vejiga y reconectar la uretra en una cirugía de seis horas.
Un equipo de procedencia internacional se puso en funcionamiento para cuidar a Bertha durante su recuperación. Al recibir el alta hospitalaria, la Dra. Kho le abrió las puertas de su casa.
En el mes de mayo, cuando Bertha se preparaba para regresar a casa, un dentista local escuchó su historia y decidió reemplazarle los dientes faltantes. Después de tres citas, Bertha tenía una sonrisa feliz, pero su corazón lo estaba más.
En México, Mayo Clinic tiene una oficina de representación para pacientes, familiares y médicos remitentes, con personal hispanohablante que puede responder preguntas y facilitar la comunicación con Mayo Clinic en los Estados Unidos.
Para más información sobre estos servicios, visite www.mayoclinic.org/english/mexico.html.