El Taxol, fármaco anticáncer de mejor venta en el mundo y quimioterapia anticancerígena más eficaz, tardó casi 30 años en llegar a los pacientes.
¿Por qué? El Taxol, un derivado de la corteza del árbol del tejo (propio de los bosques de la costa noroeste de Estados Unidos) atravesó por una tortuosa red de industrias artesanales de guardabosques, leñadores, químicos, botánicos, investigadores y varias farmacéuticas, sin que ningún organismo se comprometiese a guiar su desarrollo.
El resultado de los muchos equívocos suscitados hasta que la compañía farmacéutica Bristol-Myers Squibb finalmente adquirió el Taxol para comercializarlo en 1994, fue que miles de pacientes de cáncer se privaron de los posibles beneficios de sus efectos antitumorales.
Mayo Clinic pretende que nunca más se pierda una oportunidad para nuevas terapias prometedoras; y para ello, tiene una posición de liderazgo, gracias a su reciente nominación como uno de los 12 centros académicos de los Estados Unidos en recibir el nuevo Premio a la Ciencia Clínica y Translacional de los Institutos Nacionales de Salud (NIH).
En los siguientes cinco años, Mayo Clinic recibirá 72,5 millones de dólares del NIH para establecer el Centro para Actividades de la Ciencia Translacional (CTSA). "Nuestro objetivo es traducir los descubrimientos de hoy en las curas de mañana", dice el Dr. Robert Rizza, director de investigación y del nuevo centro de Mayo. "Para lograrlo, el centro coordinará el esfuerzo de los excelentes programas para educación en investigación y entrenamiento clínicos de Mayo Clinic con los vastos recursos científicos destinados a agilizar el proceso de convertir descubrimientos en nuevos medicamentos y tratamientos no sólo necesarios, sino esperados por los pacientes".
Preparar la siguiente generación de expertos
en medicina translacional,
a través del entrenamiento a médicos clínicos y científicos en programas nuevos, dedicados a rápidamente traducir el fruto de la investigación en beneficios para los pacientes. Los estudiantes elegirán una concentración en ciencias básicas o medicina (para un doctorado). Además de dominar el área de concentración de su estudio, el currículo los preparará para desarrollar y diseñar innovadores estudios de investigación clínica, lograr financiamiento y dirigir equipos de investigación interdisciplinaria. "Existe verdadera necesidad para este tipo de entrenamiento", comenta la Dra. Sherine Gabriel, directora de Recursos Educativos del CTSA. "Es emocionante ser uno de los primeros en el país en ofrecerlo".
Ampliar los innovadores y altamente considerados
recursos a disposición de los investigadores de Mayo Clinic,
ofreciendo al investigador clínico instalaciones tecnológicas avanzadas, así como personal de enfermería y dietética en los dos hospitales de Mayo Clinic en Rochester. El Dr. K. Sreekumaran Nair, endocrinólogo y director de los Recursos para Investigación del CTSA (antes Centro de Investigación Clínica General) dice: "El médicocientífico, que atiende pacientes e investiga, se convierte en una
especie en peligro de extinción, y nuestra institución está empeñada en cambiar esa situación ampliando de forma novedosa nuestra excelencia en investigación". Por ejemplo, con el nuevo financiamiento del NIH, se ha creado una unidad móvil de investigación clínica que llega a pacientes en todo el hospital y no sólo a las unidades de investigación designadas. Esto permitirá contar con más tipos de pacientes, y más médicos, para participar en investigación clínica".
Crear una autopista de información, análoga a la famosas carreteras alemanas de alta velocidad, que centralice la información y haga más eficaces los procesos,
a fin de que los investigadores inviertan menos tiempo en papeleos para subsidios y más tiempo en el laboratorio o con pacientes. El Dr. Michael Joyner, anestesiólogo y director del Centro de Servicio para el CTSA explica: "Actualmente, la velocidad de los descubrimientos médicos es más lenta pues el camino está surcado de baches. No sólo
rellenaremos esos baches para que las cosas sean más eficientes, sino que construiremos la autopista para que los investigadores puedan invertir más tiempo en lo que saben hacer mejor, y no en papeleos. Después de la autopista, construiremos el tren bala para que el proceso sea lo más directo, simple y rápido posible".