Los cirujanos de Mayo Clinic ahora emplean un pequeño cabestrillo ajustable para tratar la "incontinencia urinaria por esfuerzo", fuga de orina debido a tos, risa, ejercicio u otras actividades que ejercen presión sobre la vejiga. La incontinencia urinaria afecta aproximadamente al 35 por ciento de mujeres de 65 años o más, y al 10 por ciento de mujeres menores de esa edad.
En una cirugía que dura 30 minutos, los médicos realizan una pequeña incisión vaginal para implantar dos hilos de material sintético y un pedazo de malla que forman como una hamaca para sujetar la vejiga. Otra incisión abdominal permite sacar los hilos hacia un aparato de tensión ubicado bajo la piel, que puede apretarlos o soltarlos.
El Dr. Paul Pettit, uroginecólogo de Mayo Clinic, comenta que la capacidad de ajuste elimina el proceso de adivinar la tensión adecuada que es típico en la operación normal de cabestrillo. "A la mañana siguiente, les pedimos a las pacientes que tosan y pujen. Si aún presentan fuga, apretamos el cabestrillo; si presentan retención de orina (no pueden vaciar la vejiga), lo aflojamos". Indica también que meses y hasta años después es posible realizar más ajustes, reabriendo la incisión.