Los insultos aún persiguen al Dr. Bill Tran, a cirujano plástico de Mayo Clinic, a quien los otros niños molestaban por tener orejas grandes cuando crecía en Vietnam. “Me dije a mí mismo que cuando creciera, trataría de hacer del mundo un mejor lugar”, acota.
El Dr. Tran salió de Vietnam hace 32 años. Ahora regresa anualmente a Hanoi con su colega el Dr. Uldis Bite, estudiantes médicos y fellows en cirugía plástica para reparar deformidades faciales en niños rechazados por la sociedad.
“Es un compromiso que tenemos con la gente que no puede venir a vernos o que no puede costear la atención médica”, comenta el Dr. Tran. Durante 6 años, los doctores Tran y Bite han llevado un grupo de Mayo Clinic a Vietnam, y en ese tiempo han operado a más de 200 niños. “Soy del Tercer Mundo y sé cómo son las cosas ahí”, dice. “Estos niños viven dentro de la casa o en un armario porque se los considera monstruos. Sus familias creen que las deformidades son un castigo”.
Para identificar niños que requieren cirugía, el equipo de Mayo Clinic trabaja con una misión cristiana asentada en Hanoi y con la Organización Médica y Dental Cristiana de Tennessee. “Ver sonreír a un niño que vivía escondido en casa o en un armario significa mucho para mí”, añade el Dr. Tran.